Hoy he estado en Alicante, con los compañeros y compañeras de mi Comunidad y he podido comprobar de primera mano el desasosiego de muchos ciudadanos y ciudadanas, que observan con incredulidad cómo, en el mismo día de hoy, Camps organiza un macro acto de celebración por los 7 años que lleva ocupando la Generalitat.
Parece increíble que el mismo Camps que lleva desaparecido desde hace casi un año, el mismo que ha hecho dejación de sus funciones y que está enfrascado en diferentes escándalos, sea el que hoy celebra no se sabe muy bien el qué.
Sí sabemos lo que hoy no podrá celebrar, como no puede celebrar haber hecho todo lo posible por reactivar la economía de una Comunidad cuyo modelo económico tiene mucho que cambiar.
No podrá celebrar que nuestra tierra sea una Comunidad que desarrolle todo el potencial innovador, creador y cultural que tiene, porque eso es algo que se nos niega a los valencianos y valencianas.
No podrá celebrar que los ciudadanos y ciudadanas de esta tierra vean cómo el dinero público revierte de una manera clara y eficiente en satisfacer sus necesidades, especialmente las de aquellas familias que más lo necesitan en momentos como estos.
No podrá celebrar muchas cosas. Cosas que sí deseamos celebrar los valencianos y valencianas. Lamentablemente somos espectadores una vez más de un acto de autobombo y propaganda de un Presidente desaparecido de la gestión y que no merecen los vecinos y vecinas de esta tierra.
Hay que cambiar una máxima de los dirigentes del PP valenciano que tienen que dejar de preguntarse qué es lo que esta Comunidad puede hacer por ellos y empezar a preguntarse qué pueden ellos hacer por esta tierra. Los socialistas lo tenemos claro, trabajar cada día poniendo en el centro de cada proyecto, en el centro de cada política a los ciudadanos y ciudadanas de esta Comunidad. Ese y no otro, es el verdadero sentido de la política con mayúsculas, el servicio público. Ese y no otro es el sentido de la labor que desempeñamos los socialistas.



