06/11/09

La seguridad de los internautas está garantizada

Seguramente muchos ciudadanos han sentido la misma confusión al leer hoy las diferentes informaciones publicadas sobre los derechos de los internautas en la UE.

Pero el miércoles fue un gran día para los internautas, es decir, para todos los ciudadanos y ciudadanas para los que Internet es una parte de nuestras vidas.
Una Comisión de Conciliación, formada por miembros del Parlamento Europeo y del Consejo, estuvo debatiendo hasta altas horas de la noche acerca de una enmienda que ha generado un fuerte debate en Internet. Se trata de la enmienda 138 del Paquete Telecom. Esta enmienda garantizaba que ningún usuario de Internet pudiera ver cortadas sus comunicaciones por Internet sin un “juicio previo por parte de una autoridad judicial”. Sin embargo esta enmienda sobrepasaba las competencias de la Unión Europea que no puede legislar sobre los sistemas judiciales de los países miembros. Era necesario encontrar una solución.

Y la encontraron. La Comisión de Conciliación consiguió rescatar el espíritu de la enmienda 138, tal y como estaban demandado cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas preocupados por sus derechos. Se redactó un nuevo texto más garantista que el de la enmienda 138, más fuerte y más sólido que el anterior, y que, al mismo tiempo, respeta las competencias de los Estados.

Dicho esto, quiero recordar que los socialistas llevamos mucho tiempo defendiendo los derechos de los internautas en la Unión Europea. Lo demostramos, una vez más, el pasado mes de mayo en una votación en el Parlamento Europeo en la que dijimos “sí” en bloque, a la necesidad de intervención judicial para garantizar los derechos de los internautas. El Partido Popular, desafortunadamente para todos, no puede decir lo mismo: unos votaron a favor de defender los derechos de los ciudadanos, otros en contra e incluso alguno se abstuvo.

Quiero aprovechar para recordar que, frente a todo el ruido que pueda generarse en ocasiones, en el PSOE tenemos un firme compromiso no solo con los derechos de los internautas sino con otras cuestiones cruciales en el desarrollo de Internet. Pienso en el software libre, la neutralidad de la red, la accesibilidad, la lucha contra la brecha digital, el gobierno abierto y la innovación. Nos queda mucho, muchísimo, camino por recorrer pero tenemos un compromiso firme con el futuro. No puede ser de otra manera.

05/11/09

Un largo camino cuyo destino se llama justicia social


Hace cinco años que algunos imaginamos que la política de cooperación para el desarrollo fuera una política de estado. Imaginamos que formara parte de la agenda política de un gobierno con una mirada distinta hacia los problemas del sur, que abordara las relaciones internacionales desde el dialogo y la voluntad de entendimiento, pero sobre todo con la humildad del que quiere cooperar y lo hace con la mano tendida.

Los ciudadanos nos dieron su confianza para que la política de cooperación fuera más eficaz, incrementando nuestra ayuda y mejorando la calidad de la misma. Y nos pusimos a trabajar, contando con todos y con todas.

En octubre de 2007 nos dimos cita para compartir que “estábamos en el camino”, y para analizar los retos que teníamos que afrontar “sin dejar de caminar.

Un encuentro cuyas ponencias y conclusiones se recogen en este libro que el martes tuve el honor de presentar en la Casa Encendida y que hoy os quiero recomendar.

Recoge el compromiso de todos aquellos y aquellas que nos dimos cita en aquel espacio de reflexión e intercambio. Un espacio plural, que contó con la participación activa de las ONGD,s y los altos cargos de la banca, de los representantes de todos los partidos políticos y de las distintas administraciones, desde la confederación de religiosos hasta las organizaciones de comercio justo o feministas…

En definitiva, un encuentro que nos sirvió para marcar la hoja de ruta que nos permitiera responder a lo que hoy nos exige la sociedad española: cómo lograr seguir avanzando en nuestro compromiso por un mundo más justo y cómo ser más eficaces en nuestra lucha contra la pobreza.

Estos cinco últimos años hemos logrado, gracias al esfuerzo de todos los agentes de la cooperación española, los mayores avances de nuestra todavía breve historia en la cooperación internacional. Unos avances que lejos de complacernos, deben ser nuestro punto de apoyo para imaginar los próximos pasos en camino hacia un mundo global en el que nos hagamos cargo de la suerte de los demás, y en el que el lugar de nacimiento no siga siendo el origen de una desigualdad que determine nuestro destino.

También hemos aprendido de los errores del pasado y hoy queremos ser socios de los países con los que cooperamos y respaldar aquellas soluciones y propuestas que sus hombres y mujeres desarrollen o propongan. Sabemos, por ejemplo, que si volvemos a excluir a las mujeres y a los países del sur de las grandes decisiones, nos volveremos a equivocar.

Pero lo importante es que todos los que entonces nos comprometimos, y todos aquellos que se han incorporado en el trayecto, estoy convencida, que seguimos con ese mismo reto en nuestras conciencias.

Algunos quieren aprovechar la difícil coyuntura económica para sembrar la demagogia, intentando enfrentar los intereses de muchos ciudadanos de “los países ricos” que hoy lo están pasando mal y los ciudadanos de “los países del sur”. Esta es una pendiente tan peligrosa como equivocada, pues si algo hemos aprendido en esta crisis es que vivimos un mundo interdependiente, donde una crisis humanitaria acaba teniendo, consecuencias dramáticas allí y serias repercusiones aquí. Un mundo que ante la crisis exige más políticas sociales aquí, y más cooperación al desarrollo para avanzar hacia la justicia social allí.

Siempre hemos querido poner voz a las reivindicaciones de aquellos que nunca estaban invitados a la mesa de las grandes decisiones, y el reto hoy es que estas voces se incorporen en primera persona a los foros donde debemos diseñar un nuevo modelo económico y financiero a escala internacional.

A veces el ruido mediático implica que la agenda de la cooperación ocupe menos espacio en los medios, parece que nuestra voz se escucha menos, pero la historia reciente ha demostrado que teníamos razón en nuestras denuncias y por eso tenemos hoy autoridad y más credibilidad en nuestras propuestas. Algo que debe servir para que el compromiso y la ilusión que nos empuja no desfallezcan, porque nuestro empeño es hoy más necesario que nunca.


P.D. Esta semana también conocimos la muerte del maestro Francisco Ayala que, afortunadamente para todos nosotros y nosotras, nos deja tras su dilatada peripecia vital, el legado de más de un siglo de lucidez, curiosidad, compromiso, inteligencia, sensibilidad, ética y dignidad. Todo un referente para la España democrática de hoy, hija de intelectuales como Ayala, un privilegiado testigo del siglo XX cuyas palabras nos ayudarán a comprender mejor este siglo XXI. Muchas gracias, Francisco.

30/10/09

“Mañana no será lo que Dios quiera”, Libro del Año


Me gustaría felicitar desde este pequeño espacio a Luis García Montero, que ha sido galardonado con el Premio Libro del Año por el Gremio de Libreros de Madrid, por su obra “Mañana no será lo que Dios quiera”.
Una novela que recupera la memoria de uno de los niños de la guerra civil, de esos pequeños protagonistas de los que tanto nos habló Eduardo Haro Tecglen. En esta ocasión, Luis García Montero nos acerca a la vida de un niño de la guerra que se convertiría en uno de los grandes poetas de la posguerra, Ángel González.

Enhorabuena por un premio bien merecido, pero sobre todo por tu lucha incansable contra el olvido y los revisionismos que tanto dolor causan en muchas familias de este país, que tanto daño hacen a nuestro país y a la sociedad del presente y del futuro.

25/10/09

Acto de reincorporación


Desde ayer, 36 compañeros y compañeras, entre ellos Juan Negrín, volvieron a casa, si es que aluna vez no estuvieron en ella. Ayer dimos cumplimiento a uno de los compromisos que adquirimos en el 37 Congreso del PSOE, la rehabilitación de militancia de 36 compañeros que fueron apartados del partido en 1946. Hoy, el tiempo y la historia nos han enseñado que aquella decisión fue un error, algo que nuestro partido ha reconocido y rectifica. Recogemos el testigo de nuestras compañeras y compañeros con el firme compromiso de que cumpliremos sus sueños y continuaremos luchando con la misma determinación, con las mismas ideas y con el mismo coraje. Hemos recuperado una parte de nuestra memoria histórica, una memoria que cuenta ya con 130 años, una historia que no queremos olvidar.

Seguiremos apoyando a los hombres y mujeres que quieren rescatar la verdad, homenajear a quienes defendieron la democracia, buscar en las cunetas a quienes fueron fusilados injusta, indigna e ilegalmente, y reconocer y recuperar nuestra historia.

Los socialistas no necesitamos refundarnos cada año, ni tenemos la necesidad de borrar las huellas de nuestro pasado en un permanente viaje a no se sabe dónde, como hacen algunos. Somos un partido fuerte que no teme mirar al pasado porque estamos orgullosos de él y sabemos adónde va.

Un pasado del que forman parte estos 36 compañeros. En el acto de rehabilitación de militancia tuvimos el honor de poder contar con la presencia de sus familiares, que acudieron a la casa de todos los socialistas para reconocer la labor de sus familiares, como fue el caso de Carmen Negrín, nieta de Juan Negrín. Recorrieron miles de kilómetros en la mayoría de los casos para reconciliar la memoria de sus familiares, para sentir el calor de un partido que ha sabido rectificar.

Un encuentro de emociones y reconocimiento a la labor de 36 hombres y mujeres que jamás dejaron de dar voz a las ideas del socialismo, que sufrieron las injusticias de una guerra que les separó de su tierra y de su partido. Lo expresaba muy bien ayer Carmen Losa, que nos regaló unas notas de razón y sentimiento que nos emocionaron a todos los que estábamos presentes. Unos versos que quiero compartir con todos vosotros y vosotras:

Hay demasiados olvidos.
Demasiadas piedras ocultas,
demasiados
caminos por volver a andar,
para acordarnos,
para no quedarnos solos
en este mundo pagano de ideales,
en el barullo diario de coger un autobús o un tren
que nos lleva siempre al mismo sitio.

No miramos, no nos sorprendemos
cuando pasamos por donde en otro tiempo
florecieron personas y luchas y razones
que dan sentido a lo que hoy somos.

Así que hoy
(precisamente hoy)
me levanto,
hoy nos levantamos
para no perdernos, para encontrarnos,
para no olvidarnos.
Y despertar, después de muchos años
sobre una almohada de injustas telarañas
persistentes y tenaces como chicharras de agosto.
Despertar la memoria dormida,
despertar del sueño del olvido,
desperezar nuestros ojos y nuestros pensamientos.
Y agradecer, hasta siempre, hasta la última gota,
agradecer a aquellos que estuvieron
para que hoy estemos aquí todos nosotros.

Carmen Losa




Yo no viví con vosotros
los tiempos en que nadie se entendía.
Yo no era ni tan siquiera
un proyecto de vida de mis padres.
Yo no corrí, yo no luché,
yo no dejé mis brazos y mis piernas en medio del camino,

Yo vine cuando ya la mesa estaba puesta,
cuando se habían ido los que tuvieron que irse
porque no había sitio para todos,
porque no cabían pensamientos en las calles
y se llegaron a prohibir las amapolas de los campos.

Yo nací con un terrón de azúcar en la boca
y me hablaron de cuando no había pan
y yo no lo creía.

Yo rezaba sin saber al lado de quién tenía que rezar
y estudiaba la historia de los libros
hasta la página en que solo había garabatos desdibujados.
Y me hablaron de guerras fratricidas,
mientras yo disfrutaba de una paz plácidamente impuesta.

Yo estudié política en las aulas, cuando la política era solo una.
Y a pesar de todo
empecé a saber que había una razón
detrás de aquello que no se nos contaba.
Que había que encontrar las diferencias,
como en dos dibujos aparentemente iguales
en los pasatiempos de un periódico.

Y ahí estaban, lo sabía,
era cuestión de mirar, de seguir buscando.
Ahí estaban los nombres y apellidos,
ahí estaban las vidas y las muertes.
Y las familias y los amigos
y las palabras escritas y no escritas
y la música callada, silenciada
a golpe de fusil y alarmas antiaéreas.

Hoy sé que soy para que ellos vuelvan.
Hoy sé que estoy para mirarlos a la cara,
para darles mi mano y abrazarlos
y darles aliento
con la sangre que fluye acompasada por mis venas.

Y como yo
todos los que nacimos con un terrón de azúcar en la boca.
Sabemos que nacimos para eso,
para abrazar a aquellos a los que no conocimos
y sentar un precedente ante el futuro.

Carmen Losa

24/10/09

Nuevas energías

Ayer por la tarde estuve en Alicante, en el acto con el que arrancábamos la movilización de nuestros militantes y simpatizantes para explicar la política del Gobierno. Escuchar, informar y explicar. Todo ello forma parte de nuestra forma de entender la política. Rendimos cuentas a los ciudadanos no porque sea un momento difícil, que lo es, sino porque creemos en la política como servicio al ciudadano y como tal, debemos estar en la calle con la gente, escuchando todas sus inquietudes, sus problemas y tratando de encontrar las mejores soluciones posibles.

Fue un día muy especial, no sólo por que fuera el inicio de esta movilización, sino porque volvía a mi Universidad, a mi casa y con mi gente y eso, deja huella. Estaba delante de más de 1.000 compañeros y compañeras a los que he visto desde niña dejarse la piel por defender los principios y valores socialistas. Un acto celebrado en un ambiente cariñoso y comprometido. Ayer volvieron a mí las sensaciones de mis primeros años de militancia, recordé a tantos compañeros y compañeras defendiendo con ardor aquello en lo que creían, volví a ver el brillo en los ojos de tantos amigos y amigas que nunca han dejado de dar voz a los socialistas. Gracias a todos por vuestro calor y vuestro compromiso. Gracias por una tarde inolvidable.