Un pacto se alcanza desde la toma de acuerdos comunes y para eso hace falta diálogo.
Eso es lo que pretende el presidente Zapatero con su propuesta de Pacto por la Economía que realizó en su última comparecencia en el Congreso de los Diputados el pasado día 17 de febrero.
Para abordar la salida de la crisis económica, el gobierno socialista ha buscado siempre la complicidad del conjunto de los grupos políticos, convencido que es desde una estrategia común el camino más certero para conseguirlo.
Prueba de ello es el acuerdo que se alcanzó para apoyar al sistema financiero cuando lo necesitaba o las propuestas que se están debatiendo sobre la reforma laboral en la Mesa de Diálogo Social, sobre pensiones en el Pacto de Toledo o en Pacto de Educación.
En esta ocasión, el presidente Zapatero presentó una oferta directa y clara de Pacto, una oferta que hizo extensiva a todas las fuerzas políticas mediante la cual pide y ofrece consenso sobre puntos de acuerdo muy concretos y de gran impacto en nuestra economía:
- la competitividad y el fomento de la creación de empleo
- la renovación del modelo productivo
- la reducción del déficit público
- la estabilidad del sistema financiero.
Propuso los temas pero también apuntó sobre los tiempos: un plazo no mayor de dos meses para poner en marcha las reformas antes de que finalice el primer semestre del año.
Para ello designó una Comisión formada por tres miembros de su Gabinete y definió un método de trabajo.
Creo que debemos estar satisfechos por el arranque de estos trabajos. En primer lugar, porque la primera reunión que se realizo fue un éxito de convocatoria (acudieron todos los grupos políticos) y, lo que es más importante, el buen clima y la predisposición al diálogo.
Bien es cierto que en la rueda de prensa posterior que tuvo lugar después, la delegación del PP mostró una actitud que, según participantes de la reunión, fue sensiblemente diferente. Desde mi punto de vista, el sr. Montoro adoptó una actitud poco respetuosa, rozando la burla, sobre un foro que aborda un asunto tan serio como la recuperación económica de nuestro país.
Pero ni siquiera eso es importante si se mantiene la voluntad de diálogo y, por supuesto, de los acuerdos comunes.
En esa reunión, que tuvo lugar el pasado día 25 de febrero, se adoptaron decisiones más relacionadas con el método de trabajo y, lo que es más importante, se fijaron los temas a tratar.
En esta línea, el Gobierno se comprometió a enviar, para el siguiente lunes, al resto de los grupos un documento de propuestas concretas sobre los temas acordados y se fijó la agenda de reuniones bilaterales con cada partido político.
Cumpliendo con su compromiso, la vicepresidenta Salgado hizo público, en rueda de prensa, el paquete de medidas que el Gobierno aporta para el debate y que tienen como objetivo la recuperación del crecimiento económico y la creación de empleo.
Hay que destacar dos bloques definidos de propuestas. Por un lado, aquellas que van dirigidas a promover empleo de forma inmediata en el sector de la construcción que es el que más está sufriendo el efecto del desempleo. Queremos apostar por la construcción y hay que hacerlo de forma sostenible, esto es, renovando y mejorando lo que ya tenemos.
No debemos olvidar que hay muchos sectores profesionales que se han visto muy afectados por el efecto de la burbuja inmobiliaria y que la paralización de la construcción ha perjudicado su crecimiento.
En esta línea, se hacen propuestas como la reducción del IVA para todo tipo de obras de rehabilitación de viviendas durante dos años y con una nueva deducción extraordinaria del IRPF del 10% de costes de obra de rehabilitación y acceso en las rentas más bajas.
Estas medidas, junto con otras, pretenden ser un motor de generación de empleo con una incidencia en los dos próximos años muy alta.
Por otro lado, quiero destacar las medidas destinadas a poyar a las PYMES y a los autónomos.
Se propone hacer concesión directa a través del ICO de créditos a pequeñas empresas con un importe máximo de 200.000 euros y con una cobertura de riesgo del 100%.
Esto va a suponer un gran salto en el apoyo de nuestras PYMES, ya que será el propio ICO el que atienda las peticiones de crédito directamente, ganando así tiempo, gestión y garantías de que toda aquella pequeña empresa que lo necesite cuente con financiación.
Hay más propuestas que podría seguir enumerando pero me gustaría destacar aquellas que van dirigidas al sector turístico, que tan importante es para mi Comunidad Autónoma, como son la ampliación hasta 500 M€ de la línea ICO-FuturE para apoyar la renovación del sector y el Plan de incentivos a la desestacionalización que tiene como objetivo ampliar la actividad por encima de los seis meses para aquellas empresas que lo deseen.
Mañana comienza la ronda de reuniones con todos los grupos políticos, cumpliendo así con el calendario acordado.
El gobierno presenta este documento con la sana intención de recoger la opinión del resto de las fuerzas políticas, contrastar las ideas, escuchar sus propuestas, asumir las mejores y ponerlas en marcha cuanto antes.
Es importante que estas medidas cuenten con el mayor consenso posible. Pero es igualmente necesario que intentemos, en la medida de los posible, reducir los tiempos en la toma de decisiones para que estas iniciativas tengan cuanto antes un impacto en nuestra economía y, sobre todo, en la generación de empleo.
Hoy han comenzado los primeros comentarios sobre las propuestas del documento y todos ellos deben ser valorados.
Somos conscientes que todas las propuestas no serán del agrado de cada uno de los grupos políticos, que algunas de ellas se rechazarán y serán reemplazadas por otras que generen mayor grado de acuerdo.
De eso se trata. De conseguir el mejor de los escenarios, de que el conjunto de las fuerzas políticas se unan para que el impulso de las medidas sea más fuertes y alcancen mayor impacto.
Se lo debemos a la ciudadanía y se lo debemos todos. El Gobierno tiene la responsabilidad de sacar a España de la crisis pero la clase política le debe a toda la ciudadanía el mejor de los climas políticos, confianza en nosotros como país, confianza en nuestra capacidad y confianza en el futuro.
Hoy escucho al PP reivindicar la autoría de algunas de las propuestas que presenta el Gobierno. Si asumen las propuestas como suyas y, entiendo, que por buenas, bienvenido sea.
¿Quieren decir con eso que seguirán trabajando, como manifiestan el resto de los partidos políticos, para alcanzar un Pacto por la Economía?
¿Serán capaces de mantener la vía del diálogo y el acuerdo por encima de intereses particulares?
Es bueno que tanto el PP como otras fuerzas se identifiquen con algunas de las propuestas. Quiere decir que vamos por buen camino, que estamos siendo capaces de ofrecer un primer documento que sirva para el debate.
Esto no puede ser un motivo para la ofensa, por el contrario, debe ser para el PP un aliciente para seguir trabajando para alcanzar el Pacto.
Lo comentarios fáciles, las frases hechas no ayudan. No es el momento de ese tipo de debates. Es el momento del diálogo, del acuerdo y, por supuesto, de la acción.
Tenemos que generar empleo y tenemos que reactivar nuestra economía. Y tenemos que hacerlo sin cometer los errores del pasado, sin burbujas, sin especulación, sin avaricia.
Tenemos que hacerlo juntos, los partidos y también los agentes sociales. Tenemos que hacerlo por nuestras empresas, por las personas y por nuestro futuro.
El presidente Zapatero fue muy claro en esto: asumiremos la responsabilidad de las consecuencias de esta crisis económica, por eso tenemos la responsabilidad de gobierno, somos conscientes y consecuentes con eso, pero apostamos firmemente por este Pacto como el mejor y más útil de los instrumentos para empezar a crecer económicamente cuanto antes.
Ese debe ser el único interés de todos, eso debe ser lo que nos una.