Siete años después, España vuelve a asumir la Presidencia Europea de la UE, en este caso desde un gobierno socialista. Tendremos la oportunidad de poner en marcha el Tratado de Lisboa, la primera Presidencia a la que le corresponde este papel y de profundizar en la cooperación económica entre los países de la Unión con el fin de afianzar la recuperación, nuestra y de toda Europa.
Este objetivo, que he podido resumir en unas frases es, sin embargo, de extraordinaria importancia. Lo es, por supuesto, la tarea de poner en marcha medidas que nos conduzcan a la salida de la crisis económica y hacerlo de una forma concertada con otros países. Pero también es de gran importancia por la responsabilidad que afronta nuestro país a nivel internacional.
Europa necesita en 2010 un arranque europeísta fuerte y España está en condiciones de aportarlo. No es nuevo que los españoles y españolas han tenido desde siempre un espíritu europeista y que nadie nos debe convencer de que no hay mejor modo de defender nuestros intereses que avanzar en los intereses que preocupan a los europeos.
Además de la Presidencia europea, en este inicio de década tenemos otro reto por delante. Nuestra prioridad, unida a la que ha expresado el Gobierno en estos días, es la de impulsar la recuperación de España. Una recuperar en sentido amplio, que nos permita impulsar nuestra economía y al mismo tiempo, ofrecer mejoras en la calidad de vida de todos los ciudadanos.
Este objetivo pasa por el desarrollo y aplicación de la Estrategia para la Economía Sostenible. Con el Plan E, el Gobierno combatió los efectos de la recesión, con la nueva Estrategia impulsaremos la recuperación, y lo haremos por la senda que pensamos aportará mayores beneficios, la senda que nos garantizará un crecimiento estable y equilibrado.
Contamos para ello, además de la Estrategia, con la Ley de Economía Sostenible, con los dos Fondos aprobados recientemente que permitirán a los ayuntamientos realizar inversiones productivas en sus municipios. Pero además, contamos con un calendario de iniciativas legislativas y reglamentarias que ha adelantado en parte el Gobierno y que se irá ampliando en la medida en que vayamos alcanzando metas.
Para ello, es importante contar con el compromiso y esfuerzo de todos y todas. Seguiremos manteniendo vivo nuestro propósito de preservar y reforzar la cohesión social, al tiempo que intentaremos fomentar el diálogo y la cooperación con todos aquellos agentes, políticos e instituciones que piensen en el interés general.
A lo largo de 2009 hemos visto que el PP ha confundido hacer oposición con crear obstáculos. Construir obstáculos no es hacer oposición simplemente es generar más dificultades, justo lo contrario que se necesita en los momentos más difíciles. Hacer oposición no es elevar barreras para retrasar las soluciones. Eso es inaceptable y seremos implacables en denunciar este tipo de oposición, por responsabilidad pero también por oportunidad.
No esperamos una oposición útil, eso lo juzgará la ciudadanía en su momento. Esperamos una oposición al menos leal, no con el Gobierno, ni siquiera con los intereses de la mayoría, sino con los intereses generales. Una oposición que no dinamite permanentemente todo. Una oposición que alguna vez piense en las próximas generaciones y no siempre sólo en las próximas elecciones.
En 2010 seguiremos trabajando y arrimando el hombro, quieran o no el PP y el Sr. Rajoy. Durante el peor año hemos tenido la peor oposición posible. Ni una propuesta ni un solo apoyo. ¿será capaz el PP en 2010 de arrimar el hombro cuando lleguen datos positivos y sólidos para nuestra economía ?



