Mucha hipocresía
Hoy acudirán cientos de manifestantes a Madrid. Lo primero que tengo que decir es que lo respeto. En este país costó conseguir el derecho a manifestarnos y los socialistas contribuimos mucho a ello. Lo que me pregunto ahora es dónde estaban en los últimos 12 años y de qué se preocupaban. Resulta curioso que sólo se manifiesten cuando gobierna el PSOE, pero es todavía más llamativo que lo hagan con Cospedal, Ana Pastor y Aguirre a la cabeza, cuando las tres formaron parte del Gobierno de Aznar que jamás toco la ley. Y, y lo que es peor, ninguna se preocupó por los abortos que se practicaban bajo una ley más imperfecta y con menos garantías para todos que la que ha aprobado el Gobierno de Zapatero y que pronto será debatida y aprobada, ya lo verán, en el Parlamento. Es muy difícil de entender que una ex-ministra de sanidad se manifieste contra una ley que da más garantías jurídicas a las mujeres y a los profesionales.
¿Cuál es el modelo del PP? ¿Bajar las subvenciones a las organizaciones de planificación familiar que hacen campañas de educación sexual, tal y como hace Aguirre en la Comunidad de Madrid?¿Dónde estaban Cospedal, Aguirre y Pastor cuando aumentaban los embarazos no deseados entre adolescentes? Desde luego, no haciendo campañas de educación sexual que es lo que la nueva ley promueve. Y lo peor, tendrían que responder a una pregunta cuya respuesta evitan una y otra vez: ¿Están de acuerdo con que las mujeres puedan ir a la cárcel por decidir sobre su maternidad? Que lo digan alto y claro.
No nos sorprenderán porque vimos su actitud con el supuesto escándalo de Isadora. Precisamente hoy comprobamos que era un montaje inadmisible y espero tenga serias consecuencias contra sus autores. Estoy satisfecha porque el auto es contundente, hace justicia y desmonta la manipulación llevada a cabo por los agentes de la Guardia Civil. Pero, a la vez, estoy profundamente indignada por la persecución que sufrieron los profesionales del centro y muchas mujeres que, según el propio juez, vieron arrasado su derecho a la intimidad.
A esas mujeres ya no podemos restituirles ni su intimidad, ni compensar el atropello del que fueron víctimas. Pero con la nueva Ley que el Parlamento debatirá y aprobará pronto sí podemos conseguir que sus hermanas y sus hijas no tengan que volver a pasar por lo mismo si tienen que tomar una decisión tan difícil. Me gustaría pedir al PP y, especialmente, a las mujeres dirigentes de este partido, que se paren a reflexionar unos minutos sobre el contenido y el alcance del auto y pidan disculpas a las mujeres y a los y las profesionales víctimas de un burdo montaje que alentaron con sus declaraciones irresponsables.
En definitiva, lo que hoy seguimos viendo de las mujeres dirigentes del PP es irresponsabilidad y mucha hipocresía, mucha!
Un debate serio sobre la verdadera realidad de la prostitución, sin hipocresías ni cinismos.
Cada cierto tiempo, surge en los medios de comunicación el debate sobre “la prostitución”. En cada ocasión, parece que hubiéramos descubierto un problema nuevo y en cada debate, se preguntan cuál es la posición del PSOE, planteándolo en la siguiente disyuntiva: ¿regularización o prohibición?
Nuestra respuesta es clara, ni lo primero, que sería como legalizar un tipo de esclavitud; ni lo segundo, que supondría marginar aún más a esas mujeres, vivir en la absoluta clandestinidad y no resolver el problema.
Los socialistas creemos que estas no son las soluciones. Tenemos el ejemplo en Europa. Hay países que optaron por la legalización, como Holanda, y por la prohibición, como en Suecia. Ninguno de esos modelos ha resuelto el verdadero problema: la explotación sexual y trata de mujeres por las mafias.
Más allá de la capacidad o no de las ordenanzas municipales para intentar sacar del ámbito público la prostitución, hay una realidad contundente, un problema social que requiere de otras soluciones. El 90% de las mujeres que hoy ejercen la prostitución en España son personas que fueron engañadas en sus países de origen, países pobres en su mayoría. Mujeres con las que trafican y que son explotadas en nuestro país. Se trata de la esclavitud del siglo XXI. Una esclavitud que surge de los mismos mimbres de siempre: la pobreza, la desigualdad y la injusticia. Con los mismos actores protagonistas: las mafias, que trafican con seres humanos. Y con el mismo móvil: lucrarse por ello.
Nos repugna esa explotación. Nos repugna cuando se ejerce en la calle, en los locales, a través de los anuncios de los medios de comunicación o allá dónde se reproduzca.
Eliminarlo de nuestra vista y mirar hacia otro lado, no es la solución para acabar con este fenómeno, es una posición cínica y cómoda, muy cómoda. Por otro lado, me parece que en ciertas ocasiones posicionarse a favor de la regularización de la prostitución, sin más análisis ni debate en profundidad, como pose supuestamente “progre”, demuestra un desconocimiento preocupante de la realidad, que esconde a miles de mujeres explotadas. ¿Legalizaríamos la explotación laboral infantil? Sabemos que existe en otros países. Incluso aporta “recursos” a las familias más pobres, pero me cuesta creer que nadie dijera que sí a su legalización esgrimiendo estos “argumentos”. Hablamos en ambos casos de Derechos Humanos que debemos defender como sociedad.
El 90% de prostitutas en nuestro país son extranjeras, un dato que habla por sí solo. De ellas, un porcentaje muy elevado son víctimas de explotación sexual, lo que demuestra que el problema no es la prostitución sino la trata de mujeres.
Desde el Gobierno se está trabajando para atajar este problema, que es profundamente complejo. En diciembre de 2008 el Parlamento aprobó el Plan contra la Trata, (Plan Integral de lucha contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual) que persigue objetivos tan necesarios como proteger a las mujeres en esta situación, luchar contra las mafias y situar este problema en el debate público, sensibilizar sobre el origen y las causas de esta lacra, que nos afecta a todos como sociedad.
Este Plan fue fruto del trabajo llevado a cabo en el Parlamento y de una subcomisión de estudio que trató en profundidad el problema y sus posibles soluciones.
En la actualidad, desde el Ministerio de Igualdad se están preparando, dentro de este Plan, algunos cambios legislativos (en el Código Penal, la Ley de Extranjería y la Ley de Enjuiciamiento Criminal) y una serie de estudios para ampliar nuestro conocimiento sobre este problema y poder diseñar mejor las soluciones. No obstante ya tenemos algunos resultados: a lo largo del año pasado y en lo que va de 2009 ya se han desarticulado más de 200 redes de tráfico de mujeres y explotación sexual.
Debemos tratar este tema con serenidad y rigor, plantándole cara con todas las herramientas que pone a nuestra disposición el Estado de Derecho que hemos construido entre todos. No podemos quedarnos en el final del problema, debemos incidir en el origen. Debemos perseguir a aquellos que trafican con las mujeres para su explotación sexual y trabajar para dignificar la vida de las víctimas. Pero no podemos hacerlo solos.
70 años recordando a “las 13 Rosas”
Todavía recuerdo la primera vez que leí el libro de
Carlos Fonseca “Trece rosas rojas”. Me resulta imposible no dejarme llevar por las emociones que despierta en su relato, incluso ahora, cuando trato de recordarlo. Especialmente cuando nos explica las deplorables condiciones de vida de las mujeres en las hacinadas cárceles del momento, y las últimas horas de estas jóvenes a las que les parecía impensable que pudieran llegar a matarlas simplemente por pertenecer a las JSU, algunas de ellas, como Blanca Brisac, ni siquiera. Una mujer que se despedía de su hijo diciéndole: “Las buenas personas no guardan rencor”.Ayer mismo, Ángeles García Madrid, a sus 91 años, nos relataba con la pasión de una joven, cómo vivieron las compañeras de la cárcel de Ventas la injusta tragedia de sus amigas de juegos en el patio del penado. Y su testimonio vivo nos ha permitido comprobar que la dignidad y el anhelo de libertad persistió generación tras generación. Que nunca consiguieron que olvidáramos sus nombres, pero mucho menos el sentido de sus vidas, porque los testimonios que faltaban y que fueron silenciados durante tantos años, pervivieron en los corazones y en la memoria de sus amigos y familiares.
Y en actos cívicos como estos comprobamos que junto con la recuperación de la memoria histórica como un derecho de todos, recuperamos también el legítimo orgullo de sabernos herederos y herederas de aquella generación de hombres y mujeres buenos, sedientos de progreso y libertad. Creo que la participación de la sociedad civil en las iniciativas de recuperación de la memoria histórica contribuye claramente a construir una ciudadanía más activa y comprometida en el proceso de elaboración de nuestra propia historia.
Ana, Victoria, Martina, Virtudes, Luisa, Elena, Dionisia, Joaquina, Carmen, Pilar, Blanca, Adelina y Julia. Siempre estaréis presentes en nuestro recuerdo.
Jornadas sobre Igualdad en la Sociedad del Conocimiento
Esta mañana he tenido la oportunidad de participar, junto con el Ministro de Industria, Miguel Sebastian y la Secretaria de Innovación y Nuevas Tecnologías del PSOE en las apertura de las Jornadas que organiza el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso sobre Igualdad en la Sociedad del Conocimiento. Unas jornadas que surgen de nuestra preocupación y nuestra voluntad política inequívoca de poner al servicio de la igualdad las políticas de desarrollo el impulso de la Sociedad del Conocimiento.
La historia nos ha enseñado que todo nuevo cambio social que no cuente con las mujeres como agentes activas del cambio, acaba por excluir a las mujeres de sus pretendidos beneficios cuando no profundizando en la desigualdad de género. Por eso, es imprescindible incorporar el enfoque de género a las políticas de fomento de la sociedad del conocimiento, para lograr una verdadera inclusión de las mujeres en todos sus ámbitos: en el acceso y uso de las TIC, en el desarrollo de e-habilidades, pero también el desarrollo tecnológico y de contenidos.
Al mismo tiempo, es imprescindible que las políticas de igualdad incorporen medidas e iniciativas para impulsar la participación plena de las mujeres en la Sociedad de la Información y del Conocimiento, y en este sentido tenemos un marco de trabajo imprescindible: La Ley de Igualdad, que en su artículo 28 recoge estos aspectos.
Parece evidente la necesidad de promover una alfabetización tecnológica más intensa y ambiciosa, que no sólo aproxime a las mujeres a las TICs como usuarias, o como programadoras de software (especialmente el libre), o administradoras de redes, por poner algunos ejemplos…Debe también facilitar la participación activa y el liderazgo de las mujeres en la construcción de este espacio público de convivencia que es la Red.
A estas alturas de la crisis sabemos algo con certeza: las economías más innovadoras saldrán fortalecidas tras la crisis. Porque los sistemas productivos con mayor inversión en tecnología e innovación no se salvan de la crisis pero reaccionan ante ésta con mayor fortaleza y flexibilidad. Por eso apostamos por un desarrollo de la sociedad del conocimiento incluyente y sostenible. Accesible para todas y todos, porque el desarrollo de las TIC pasa obligatoriamente por hacerlas accesibles en igualdad de oportunidades.
Lograr una mayor incorporación de las mujeres a la Sociedad del Conocimiento es un factor de sostenibilidad de nuestro crecimiento que contribuye a mejorar nuestra productividad, además de mejorar la cohesión social y aumentar nuestro capital social.
También será necesario para fortalecer nuestro modelo de convivencia desde la perspectiva del incremento de la participación ciudadana y la vertebración social que generan las comunidades y redes sociales, en las que tenemos que lograr que participe la ciudadanía en su conjunto.
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