Ninguna ser menos que yo

 

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Después del G20 TORONTO

Miércoles, Junio 30th, 2010

Una de las cosas que destacaría del papel de España en la cumbre del G-20 es la coherencia y el empeño que hemos mantenido en esta dura etapa que estamos atravesando.

La coherencia y el empeño de defender y adoptar unas medidas en España, sostener esas mismas medidas en el ámbito de la Unión Europea y ser capaces de defenderlas también en el ámbito internacional y, en concreto, en este pasado G20. Eso fue lo que hizo Zapatero cuando expuso sus medidas de reducción del déficit y realizó sus propuestas para la regulación del sistema financiero internacional.

En todo caso, hemos alcanzado un objetivo muy importante: el G20 se ha consolidado como el espacio de coordinación internacional para la lucha contra la crisis económica al mismo tiempo que España se ha consolidado también su posición en este grupo. Es un avance que no se ve, que no tiene efectos inmediatos pero que los tendrá poco a poco. Los grandes cambios cuestan mucho tiempo y esfuerzo, pero sólo con coherencia y empeño se consiguen.

En lo referente a la regulación del sistema financiero internacional se consiguió la adopción de reglas comunes para reforzar la transparencia, el control y el reparto de la carga que la crisis financiera ha supuesto para países, empresas y ciudadanos. Es cierto que nos hubiera gustado llegar más lejos.

Creemos de verdad que es necesario conseguir un sistema financiero internacional más sólido y responsable. Vamos a perseverar en esa dirección tal y como hicimos en la cumbre del G20. Los acuerdos, especialmente si son internacionales, no son fáciles de lograr pero hemos avanzado creando unas bases comunes cuando partíamos de abiertas diferencias. Ahora toca conseguir que en la Cumbre de Seúl los países se pongan de acuerdo respecto a qué medidas concretas adoptar para la regulación del sistema financiero internacional como han logrado en esta cumbre en otras materias.

Respecto a una cuestión que nos toca todavía más de cerca, la reducción del déficit, el Presidente Zapatero expuso en el G20 las medidas adoptadas por España y éstas recibieron el pleno respaldo de la comunidad internacional. Medidas que también están adoptando otros países europeos como Reino Unido, Francia, Italia o Alemania.

A todo esto, mientras el presidente defendía ante los líderes internacionales las medidas para generar la confianza que nuestra economía merece… ¿Sabéis donde estaba Rajoy? ¿Apoyando a España? No… Una vez más, y de modo completamente irresponsable, bramaba contra la solvencia de nuestra economía en una acto público. Se quejaba de que él lleva advirtiéndonos desde hace mucho tiempo pero que nadie le escucha. Quizás debería preguntarse por qué nadie le escucha. Es más, debería preguntarse si es que no le escuchan o si es que nadie le hace caso. Especialmente en su propio partido.

En cualquier caso, en el PSOE sí estamos dispuestos a escuchar sus propuestas. Si es que las tiene. Porque el otro día, cuanto anunciaron a bombo y platillo que iban a desvelar su programa económico se quedaron de nuevo en vaguedades. Les fallaron las propuestas… y los invitados. De momento, de Rajoy sólo sabemos dos cosas: que es el único dirigente europeo que está en contra del Peaje Financiero y que estaría dispuesto a entrar en un gobierno de concentración si Zapatero no estuviera. Que coincidencia, ¡la persona que siempre le gana las elecciones!

El Peaje Financiero se presentará en el G20

Viernes, Junio 18th, 2010

Como muchos de vosotros y vosotras sabéis, el pasado miércoles defendimos desde el Grupo Socialista en el Senado una moción que hablaba sobre la necesidad de adoptar medidas concretas para afianzar la recuperación económica y conseguir una reforma del sistema financiero internacional. Defendimos, concretamente, solicitar al Gobierno la defensa firme de la implantación de un Peaje Financiero en la próxima reunión del G-20, que se celebrará este mes en Canadá. Una pequeña tasa sobre todas las transacciones financieras, para recaudar fondos que nos ayuden a sobrellevar las injustas cargas que la crisis ha impuesto sobre empresas y ciudadanos, pero también, una forma de reducir la especulación financiera y que los flujos de capital se dirijan hacia aquello que realmente necesitamos: inversiones productivas y generadoras de empleo.

Pues bien, ayer los líderes europeos reunidos en Bruselas acordaron proponer formalmente al G20 de Toronto la adopción de una tasa sobre las transacciones financieras. Pero no solo eso, aprobaron también una tasa a los bancos. Ambas cosas, la tasa sobre las transacciones financieras y la tasa sobre los bancos aparece hoy en los principales periódicos de nuestro país. Dos noticias que, como no puede ser de otra manera son buenas para todos los que la semana pasada votamos a favor del Peaje Financiero en el Senado. Una buena noticia para todos los que venimos defendiendo reformas profundas del sistema, porque si algo hemos aprendido en este tiempo, es que ya nada volverá a ser igual.

El País, titula hoy “Nueva tasa a la banca y a las transacciones financieras” y subraya en el subtítulo que los líderes llevarán la propuesta al G20. Señala también que se ha logrado un acuerdo para sancionar a quienes no reduzcan el déficit, tal y como propuso el Presidente Zapatero al inicio de la presidencia española de la Unión Europea. El diario El Mundo también recoge la noticia y añade que, como proponía nuestro Gobierno, se ha logrado un acuerdo para que se publiquen las pruebas de solvencia de los bancos y desterrar así los rumores malintencionados sobre nuestra solvencia. Y el diario Público, que también recoge la noticia, recalca que la tasa bancaria será aprobada en Europa tanto si la Unión Europea consigue convencer al resto de miembros del G20, como si no.

En definitiva, me siento satisfecha por el hecho de que los líderes europeos, progresistas y conservadores, compartan una misma visión: trabajar para acabar con las especulaciones financieras y apostar porque los flujos de capital se destinen a inversiones productivas y que generen además nuevos puestos de trabajo. Con acuerdos de este tipo afianzamos la recuperación económica y establecemos las bases de un sistema financiero internacional más transparente, más fiable y más justo.

Un peaje financiero

Viernes, Junio 11th, 2010

Esta semana defendí en el Senado la necesidad de implantar un Peaje Financiero sobre las transacciones financieras especulativas. El objetivo es que quienes provocaron esta crisis contribuyan con una aportación justa y razonable a las cargas que los países, las empresas y los ciudadanos estamos teniendo que soportar.

Una medida difícil, sí, pero no utópica como algunos se empeñan en repetir. También nos llamaban utópicos a los que defendimos el Tribunal Penal Internacional, y lo conseguimos. Y a quienes creímos en una UE fuerte y en un Tratado para todos los países, y también lo conseguimos”.

Se trata de un instrumento que puede contribuir a que la especulación sea menos atractiva y se reduzcan de forma clara las operaciones que ponen en riesgo nuestras economías. Especular saldrá algo más caro y las inversiones productivas que realmente necesitamos serán, comparativamente, más baratas y más atractivas.

Después de mi intervención, la senadora del PP se subió a la tribuna agitando de nuevo “la amenaza” que la implantación de un Peaje Financiero supondría para la recuperación económica. Son argumentos que ya hemos escuchado millones de veces. Aclaremos un par de cosas:

  • Este peaje no afectaría a los ciudadanos. Sólo se aplicaría a los profesionales de las finanzas que realizan grandes operaciones con productos financieros y utilizan para ello mecanismos oscuros y sin reglas ni control.
  • Tampoco provocaría una “huida del crédito” como no paraba de decir ayer el PP. Ignoran, a conciencia, que en Europa y en otros países del mundo, ya existe la figura del Peaje Financiero y funciona con total normalidad. Dos ejemplos: el Reino Unido, donde comprar acciones cuesta un 0’5% desde 1694 (sí, desde hace más de tres siglos); y 10 de los 27 estados miembros de la UE tienen algún tipo de peaje financiero que funciona con normalidad.

Ahora, a pocos días de la reunión del G20 de Canadá, es necesario que seamos conscientes de que no podemos permitirnos el mayor riesgo que tiene esta crisis: no adoptar las medidas necesarias para que no vuelva a repetirse. Está en juego nuestra capacidad como gobiernos y como representantes políticos para responder a los especuladores y a los mercados sin reglas.

El Peaje Financiero es una de nuestras propuestas para poner coto a los especuladores. Una medida concreta que, entre otras, ayudará a conseguir esa reforma y, con ella, un sistema financiero dinámico, eficaz y responsable.

Tanto el Fondo Monetario Internacional como varios países de la Unión Europea defienden hoy este peaje, aunque hace unos años no fuera así. Los únicos que no se mueven un ápice son los representantes del PP, que representa a la derecha-derecha: el FMI y Angela Merkell les han pasado por la izquierda.

En el conflicto palestino-israelí no podremos construir nada sobre las cenizas, pero sí sobre el diálogo

Lunes, Junio 7th, 2010

La semana pasada tuve el gran privilegio de participar en unas jornadas que organizaba en el Senado la Comisión Internacional de Mujeres por una Paz Palestino-Israelí Justa y Sostenible, que trataban sobre la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, que habla, entre otras cosas, de una mayor representación de mujeres en todos los niveles de toma de decisiones en la resolución de conflictos.

Nadie podría haber imaginado hace apenas unos días, los terribles acontecimientos que ocurrieron el lunes. Nadie pudo imaginar jamás que, cuando se reunieran mujeres palestinas e israelíes para hablar del proceso de paz y libertad en la zona, tendríamos que dedicar buena parte de la sesión a condenar rotundamente el paso atrás que se ha dado en lugar de avanzar en el camino recorrido.

La sacudida brutal de un nuevo ataque Israelí ha conmocionado a la comunidad internacional, desde luego así ha sido en la española. Todo por la sinrazón de un ataque perpetrado en aguas internacionales y dirigido a una flotilla de suministros y de ayuda humanitaria que se dirigía a Gaza.

En una solución política, pacífica y dialogada, el uso de la fuerza es absolutamente inútil y la lucha por la paz implica mucho más que la ausencia de la guerra, atañe a cuestiones de justicia y equidad que nos comprometen a todos y a todas. Sí se refiere a la necesidad de la gente, al acceso al agua, a la salud, a la educación a la sostenibilidad de los recursos naturales, pero también a la propiedad, al territorio y a la vivienda.

Quiero rescatar el mensaje del grupo de mayores que desde Johannesburgo, Mandela y todos los activistas, algunos de ellos premios Nobel de la Paz, nos han lanzado estos días, y es que este trágico e intolerable incidente debe urgirnos a poner fin de una vez por todas al bloqueo de Gaza, que dura ya demasiado tiempo y a dirigir la atención del mundo hacia el sufrimiento de miles de personas que viven encerradas en Gaza, la mitad de los cuales no se nos puede olvidar que son chicos y especialmente chicas menores de 18 años.

Tenemos que seguir avanzando mucho más en la apuesta por la paz duradera y justa entre sociedades y pueblos, como son el de Israel y el Palestino. El ataque del ejército de Israel, permitido y amparado, desgraciadamente, demuestra cómo se puede trabajar en contra de la paz en la región. Y, por el contrario, en las jornadas de la Comisión Internacional de Mujeres por una Paz Palestino-Israelí Justa y Sostenible, mujeres de Israel y Palestina fueron capaces de sentarse juntas, de discutir, de dialogar, y lo más importante, de acordar. Y lo hicieron alcanzando una resolución que han sido incapaces, todavía a estas horas, de acordar otras comisiones internacionales, y eso le da un enorme valor.

No podemos permitir que el ataque brutal del pasado lunes nos haga caer en el desaliento o en la desesperanza. Sé que supone una violación gravísima del derecho internacional, sé que además, seguramente, no ha representado a una parte fundamental de sus sociedades. Y aunque el ataque es un atentado contra las conversaciones de paz y un acto brutal que arrasa con los esfuerzos de los últimos meses, aunque, como digo, es una barbaridad que aísla seguramente más el conflicto nuestra voluntad política de seguir tejiendo redes y nuestra voluntad política de ser capaces de sacar acuerdos comunes, para mí es un hilo de esperanza al que yo me quiero aferrar.

La paz y la estabilidad en la región están en serio riesgo. Cuando las conversaciones de paz se paran la paz se aleja. Está claro que dentro de Israel una parte no quieren que el proceso avance. Una parte del Gobierno pero también una parte de la sociedad. Sea como sea nuestra condena más absoluta a lo sucedido, y sea como sea seguiremos exigiendo que se levante el bloqueo a Gaza. Mientras lo hacemos seguiremos trabajando para que no se rompan las conversaciones y las negociaciones entre palestinos e israelíes.

Tenemos que preguntarnos una vez más qué seguridad y qué paz se quiere sobre una Gaza destrozada y sobre ocupaciones ilegales en territorios Palestinos. Sobre las cenizas no se puede construir nada, pero sí sobre el diálogo, sí sobre la alianza fuerte entre mujeres, sí sobre la lección que nos da la sociedad civil una y otra vez cuando la comunidad internacional no está a la altura. Sí sobre la alianza de mujeres de unos países y otros que, por encima de todo, quieren ver a sus sociedades en paz.

En estos días donde la desesperanza azota nuestras sociedades tenemos que seguir alzando la voz, no para gritar, sino para decir una vez más que estamos aquí y que estaremos a la altura.