En días complicados como los que vivimos, no sólo por la coyuntura económica que hace que dediquemos todas nuestras horas a generar políticas que permitan a las familias salir adelante y a nuestra economía volver a crecer, sino y especialmente, por momentos como los actuales en los que se investiga y se hace público el relato de lo que no es política, de lo que jamás debió ocurrir, como es Gürtel. Es en estos días cuando es más necesario que nunca encontrar esas pequeñas cosas que nos permiten hacer una breve pausa y adquirir nuevas energías para seguir trabajando por aquello en lo que creemos, por la política con mayúsculas. Aquella que piensa en mejorar la vida de los ciudadanos, la que permite la transformación y no se detiene en el interés personal sino que avanza hacia el interés general.
Y qué mejor pausa que aquella en la que podemos disfrutar escuchando las canciones de Antonio Vega, el poeta de la calle. Este viernes se celebrará un homenaje, cuando se acerca el primer aniversario de su muerte, que reunirá a muchos de los grandes de nuestra música, un buen momento para disfrutar con sus letras y sus melodías.
Es curioso. Esta mañana acudía a Radio Nacional de España, al programa de Juan Ramón Lucas, y el locutor encargado de realizar los perfiles de los entrevistados me preguntaba sorprendido porqué había elegido una canción de Antonio Vega para compartir con los oyentes, música de los años 80. Es curioso porque su música me ha acompañado durante mucho tiempo, de alguna manera ya forma parte mi, pero no sólo la de Antonio Vega, sino la de otros muchos anteriores en el tiempo,… el mejor ejemplo son los Beatles. Eso, precisamente eso, es lo más bello de la música, de la cultura, que es intemporal, supera y con mucho a los límites del tiempo, viaja generación tras generación, ¿no os parece?
Os dejo la canción que elegí para el día de hoy de Antonio Vega y un video estupendo de un concierto mítico de los 80 de Nacha Pop. Imprescindibles.





