Una mujer de ayer, de hoy y también de mañana. Gracias Josefina Aldecoa
Ayer se nos fue una gran mujer. Una de esas personas que marcan nuestro pensamiento, nuestra forma de entender la vida, nuestra forma de sentir. Somos varias generaciones las que ayer sentimos un gran vacío al conocer la triste noticia y eso dice mucho de lo que ha supuesto Josefina Aldecoa para nuestro país.
Sus libros nos han enseñado a ser más personas, más críticas y más libres. Josefina será siempre un símbolo para el mundo de la educación, de la cultura, del pensamiento, pero también para la igualdad.
Tuve la gran fortuna de conocer personalmente a Josefina Aldecoa, algo que considero todo un privilegio. Todavía recuerdo cómo disfrutó en un viaje a Mozambique y Kenia en el que coincidimos en la etapa en la que yo ocupaba la responsabilidad de Secretaria de Estado de Cooperación, en el encuentro de mujeres africanas y españolas por un mundo mejor. La recuerdo como una mujer que era, en esencia, puro compromiso. Compromiso con la igualdad, con su tiempo, con la sociedad que le tocó vivir, compromiso con los retos presentes y futuros, compromiso con la docencia y los valores de la libertad y la democracia.
Una pionera de la educación. Una maestra de maestras. Una mujer valiente que fundó el Colegio Estilo de Madrid, en el que desarrolló sus tesis educativas, inspirándose en los ideales de la Institución Libre de Enseñanza.
Me alegro de haber podido otorgarle como Ministra la medalla de la Igualdad este pasado 8 de marzo. Era una pequeña deuda que teníamos las mujeres con una gran luchadora por la igualdad de oportunidades, por los derechos de las mujeres de este país.
Desde esta humilde ventana quiero trasladar a la familia y amigos de Josefina Aldecoa todo mi cariño y apoyo por esta gran pérdida.
Nos queda su recuerdo y el mejor de los tesoros: su legado literario y pensamientos. Mi pequeño homenaje, la relectura de Mujeres de Negro o Los niños de la guerra, dos de sus obras que tengo entre mis preferidas.
Josefina Aldecoa, muchas gracias y hasta siempre.
Entrevista para Telecinco con Jorge
Entrevista con Jorge para Telecinco
Os dejo una entrevista que me hizo Jorge, un trabajador de Telecinco que se convirtió en periodista por un día y que logró no solo que ambos hiciéramos nuestro trabajo desde el ámbito de la información, sino que también pasáramos un rato agradable. Gracias Jorge.
Día Mundial de los Derechos del Consumidor, un nuevo camino para recorrer juntos
Hace ya casi cincuenta años que conmemoramos este día y, aunque hemos avanzado mucho en la protección de los derechos del consumidor, los motivos que inspiraron esta fecha siguen plenamente vigentes. Los derechos a la seguridad, a ser informado, a elegir y a ser oído siguen siendo la base de la protección del consumidor en todo el mundo.
Sin embargo algunas cosas sí han cambiado. Hoy, somos fundamentalmente consumidores de servicios y no tanto de bienes. Todos tenemos en casa contratados varios servicios diferentes: de gas, electricidad, teléfono, Internet, etc. Servicios de los que valoramos no solo la información previa a la contratación, sino y muy especialmente, el servicio de atención al ciudadano y seguimiento tras la contratación de ese servicio. Nuevos hábitos de consumo que exigen que creemos nuevas reglas del juego, nuevos derechos del consumidor que proteger.
En nuestro país contamos con un marco legislativo y con un respaldo de las administraciones públicas importante, pero es necesario seguir dando pasos. Ayer mismo firmamos un acuerdo de entendimiento entre el Instituto Nacional de Consumo y la Fiscalía General del Estado que estoy convencida servirá para impulsar el desarrollo de actuaciones judiciales en aquellos casos que sea necesario para defender los derechos de los consumidores. Un paso más, pero no el único.
En breve llevaré al Consejo de Ministros una nueva Ley para garantizar los derechos de los usuarios y mejorar la protección de los consumidores en relación con los servicios de atención al cliente. Seguro que muchos de vosotros y vosotras habéis sufrido en alguna ocasión interminables conversaciones telefónicas con un operador, cuando no con una máquina, que además a veces repercutía en un coste adicional para nuestra factura y que, para colmo de males, terminó por no solucionar nuestro problema. Estas son algunas de las quejas más habituales que se reciben por los servicios de atención al cliente, algo que pretende mejorar este nuevo texto legal.
Las empresas tendrán que disponer de servicios eficaces para facilitar información, atender y resolver las quejas y reclamaciones, hacerlo en unos tiempos mínimos estipulados y de forma gratuita. Un camino por recorrer en el que necesitamos ir de la mano de consumidores y consumidoras, de las asociaciones que los representan y también del resto de los actores. Un camino que vela por los intereses de la ciudadanía ante todo y por encima de todo.
Mejoramos garantías y derechos de los consumidores, sí, pero además estaremos logrando generar confianza y seguridad en nuestros servicios y productos, es decir, mejorando nuestra economía.
Clara Campoamor
Anoche fue uno de esos pocos momentos en que tengo tiempo para detenerme unas horas y reunirme tranquilamente con las amigas para compartir juntas un ratito de televisión, y mereció la pena.
TVE-1, la televisión pública, esa que hemos construido para poner la pluralidad al servicio de la ciudadanía, no del gobierno, y sin publicidad, emitía el pasado miércoles una nueva pieza inspirada en nuestra memoria histórica. Una película sobre Clara Campoamor.
Por una y mil veces que lea y relea aquel debate que se produjo en el Congreso de los Diputados sobre el derecho o no de las mujeres a poder votar, no podré dejar nunca de emocionarme; de indignarme con argumentos delirantes sobre nuestra capacidad que, desgraciadamente algunos de ellos todavía perduran; de rebelarme ante los intereses cruzados que nos llevan a las mujeres a ser moneda de cambio en el trueque de la negociación; a la convicción de que la derecha nunca se lo creyó; a la decepción de quienes algún día fueron compañeros de partido y no fueron fieles a nuestros principios y especialmente, la decepción de quien era compañera y cómplice, que tuvo la oportunidad de estar ahí, construyendo un momento histórico, y dio un paso atrás en el ultimo momento. Pero también, el orgullo de otros compañeros que se mantuvieron firmes y, sobre todo y ante todo, el orgullo y admiración por una mujer coherente y valiente a la que admiro y con la que me siento en deuda, capaz de seguir adelante ante todas las cosas… ante todos los obstáculos, Clara Campoamor.
Ayer fue uno de esos días en los que volví a reafirmarme en mi convicción de la necesidad de recuperar la memoria, de construir películas como esta, no para arrojárselas a nadie, sino para entender lo que costó conquistar muchos derechos y por qué sigue costando tanto la igualdad. Para recordar el pasado y ganarle al futuro. Para ser y para reflexionar.
Ayer fue uno de esos días en que, a la consciencia de lo que queda por hacer, le vencen las ganas de seguir peleando.
Gracias Clara por ayer, hoy y siempre.
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