Hablemos de política social
Me parece buena idea, es más, creo que es necesario que lo hagamos.
Creo que este país se merece un debate sobre la política social y creo que los partidos políticos debemos poner a disposición de la ciudadanía toda la información que podamos aportar para que conozcan cómo gestionamos el dinero público. Así lo hizo el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su intervención en Elche y nos animó a todos a hacerlo.
En los últimos días he escuchado en repetidas ocasiones a dirigentes del PP autoproclamarse el partido de lo social, de los trabajadores, de los jubilados…
Si bien el papel todo lo aguanta, en política la coherencia debe estar a la orden del día. Esto es, debe haber una correspondencia entre lo que se dice y lo que se hace.
Las palabras deben venir acompañadas por los hechos y por los datos.
Para hablar de política social hay que hablar de pensiones, como las de jubilación con cónyuge a cargo que en los últimos 6 años han aumentado un 50%.
Hay que hablar de la ley de dependencia, aprobada por el gobierno Zapatero, de la que ya se están beneficiando más de medio millón de personas (pese al alarmante retraso de Valencia y Madrid).
Hay que hablar de cómo se han multiplicado por 10 las becas para que nuestros estudiantes puedan acudir a otras universidades de la Unión europea.
O de las ayudas al alquiler de las que ya se benefician más de 200.000 jóvenes.
Hay que hablar de la extensión de la educación infantil de 0 a 3 años.
De los 800.000 hombres que han disfrutado de 15 días por permiso de paternidad.
Y, sobre todo, hay que decir que más de 3 millones de españoles que lo están pasando mal por la pérdida de su empleo están recibiendo una prestación.
Porque, pese al difícil momento económico que estamos atravesando y a las serias medidas que hemos tenido que adoptar, el recorte en gasto social sólo ha sido de 1,5% teniendo en cuentas que ha sido incrementado en un 50% en los últimos cinco años.
Sirvan estas letras como una invitación al debate. Los socialistas siempre hemos sido partidarios del debate abierto como una de las mejores fórmulas de información a la ciudadanía.
Tengamos ese debate, señores del PP, pero si lo aceptan traigan sus datos, los de las comunidades autónomas en las que gobiernan y su memoria de gestión de los años en los que gobernaron en España.
Hagamos ese debate y dejemos que sea la ciudadanía la que opine, con los datos, a quién le preocupan las personas y quién sólo piensa en lo que cuesta un voto.
Necesitamos un esfuerzo conjunto
En el momento en el que la crisis internacional azotaba al mundo, el gobierno de España empezaba a aplicar las primeras medidas para parar el golpe, para poder intervenir en el sistema financiero.
A lo largo de este año y medio, el gobierno ha trabajado sin descanso con tres objetivos: volver a la recuperación y el crecimiento económico, generar empleo cuanto antes y, sobre todo, estar al lado de los hombres y mujeres que peor lo estaban pasando.
Lo ha hecho siempre sabiendo que en un mundo globalizado y ante una crisis internacional sin precedentes, era absolutamente necesario hacerlo de la mano de otros países, que pertenecen también como nosotros -por primera vez en nuestra historia- al G-20.
Y hacerlo desde dentro, con los partidos políticos y con los agentes sociales, muy conscientes de que el momento que vivimos en Europa y en España requiere de coordinación y de una respuesta contundente y compartida.
Sabemos que esta crisis tiene una característica importante y es que nadie, ninguna institución financiera internacional ni los mejores analistas, fueron capaces ni de detectarla ni prever el alcance que iba a tener en nuestras economías y también en nuestras vidas.
En los últimos días hemos vuelto a vivir esa situación. Unas horas antes de que los ministros y presidentes de los gobiernos de toda Europa se reunieran para hablar de la situación económica, nadie imaginó que la moneda común que todos los europeos compartimos, en la que se pagan nuestra nóminas, las políticas sociales, la que utilizamos para ir a la compra, iba a ser amenazada.
Una amenaza real de quienes quieren forrarse a costa del bienestar de los ciudadanos europeos, una amenaza real que debía ser contestada con una respuesta contundente y unitaria sin excepción de todos los países europeos.
Eso llevó a todos los ministros de economía de la zona euro a establecer una reserva de 750.000 millones de euros, con un espíritu de corresponsabilidad de todos los países de la zona euro.
Esa es la razón que nos ha hecho dirigirnos a los ciudadanos españoles para pedirles un esfuerzo nacional, como lo están haciendo también los ciudadanos de nuestros países vecinos.
Estos días estamos conociendo los planes de ajuste y los planes económicos de nuestros países vecinos:
1.- Francia
La reducción ha sido más contundente.
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España, por su parte, tiene que establecer medidas que nos permitan reducir nuestro déficit para que el desarrollo económico pueda apreciarse.
Por ello, el presidente Zapatero hizo, como siempre, un ejercicio de responsabilidad y de coherencia subiéndose a la tribuna del Congreso de los Diputados y dirigiéndose a los ciudadanos españoles para explicarles la extraordinaria situación que estamos viviendo en Europa y la necesidad de que España esté a la altura del resto de los países.
Y no fue fácil subirse a una tribuna para decir que había que aplicar nuevas medidas para salir de esta situación y que eso requería un esfuerzo nacional de todos los ciudadanos y ciudadanas, especialmente de aquellos que pueden hacer un mayor esfuerzo en este momento.
Estamos pidiendo un mayor esfuerzo a aquellos que en este momento tienen una mayor seguridad por aquellos que han perdido su empleo o lo pueden perder en estos meses.
Teníamos que elegir entre dejar a su suerte a los desempleados o pedir un esfuerzo a quienes tienen un empleo estable; hemos tenido que elegir entre que los ciudadanos paguen los medicamentos o bajar el precio a las farmacéuticas; hemos optado por conservar las becas de estudio y evitar el copago en la sanidad; a pedirles a nuestros pensionistas que han visto en los últimos años una subida del 30% el esfuerzo de cobrar lo mismo el próximo año.
Aquí me gustaría aclarar algo. Ni un solo pensionista de este país verá rebajada su pensión en los próximos meses ni en los próximos años. Y que los pensionistas que tienen una pensión mínima o no contributiva, se les seguirá incrementando el año que viene su pensión como venimos incrementando en los últimos años las pensiones a la mayoría de los pensionistas de este país. Es más, todas las pensiones sin excepción, se revisarán al alza este año si nuestro IPC supera el 1% a final de año, tal y como establece la ley.
Los ciudadanos de este país saben bien que hay muchos miembros en su familia, entre sus amigos, que han tenido que bajarse el sueldo en muchas empresas privadas para poder mantener el empleo. Por eso saben que ahora tenemos que hacer un esfuerzo quienes podemos hacerlo. Por eso nos hemos dirigido a los funcionarios.
Y quiero enviar un mensaje a los servidores públicos a los que el PSOE tiene un profundo respeto. A los que les hicimos un reconocimiento, no con palabras sino con hechos, cuando las cuentas públicas nos lo permitían y hemos subido, porque era justo, sus retribuciones en un 15% en estos cinco años. Y a los que volveremos a reconocer su labor cuando este país vuelva a podérselo permitir.
Sabemos bien el esfuerzo que van a hacer en los próximos meses, que son conscientes del momento europeo y español que vivimos y que tienen que arrimar el hombro.
No vamos a pedir el mismo esfuerzo a todos. Lo haremos aplicando un sistema justo, progresivo y solidario. Se aplicará en función de cada una de las escalas de la función pública y que, evidentemente, los funcionarios que menos cobran verán un ajuste menor en su bajada de las retribuciones, y que será mayor para los altos cargos y los funcionarios que más cobran en este momento.
En los tiempos difíciles, los políticos tenemos que ser capaces de estar más a la altura que nunca.
Es el momento de dar ejemplo y de que el PSOE aplique sus compromisos en primer lugar y más que nadie. Por eso todos los altos cargos de los gobiernos central y autonómico, y todos los representantes de los ciudadanos en el Congreso, en el Senado, en los parlamentos autonómicos, en las diputaciones y en los ayuntamientos nos bajaremos el sueldo más que el funcionario al que más le apliquemos el ajuste de retribuciones.
Así lo haremos en todos los gobiernos de los que formamos parte y así lo propondremos en aquellos gobiernos donde estamos en la oposición.
No esperemos nada de la oposición. Si en este año y medio el gobierno de España ha tendido la mano una y otra vez a todos los grupos parlamentarios pero especialmente al principal partido de la oposición, lo que hemos visto también a diferencia de nuestros países vecinos es que el PP ni ha querido ni ha sabido estar a la altura. Ha preferido recurrir a la demagogia y al electoralismo antes de mirar por los intereses de los ciudadanos y de su país.
Le tendimos la mano cuando iniciamos esta crisis económica internacional que azotaba a toda Europa y a nuestro país. Lo hicimos hace tan solo unos meses cuando pusimos encima de la mesa medidas para paliar el desempleo y para recuperar el crecimiento económico. Lo hicimos también hace unos días por llegar a un acuerdo en materia de educación, y tampoco han querido ni han sabido estar a la altura de las circunstancias.
Ahora lo hemos vuelto a hacer porque toda Europa está trabajando unida frente a esta crisis económica y frente a los últimos acontecimientos. Porque todos los españoles y españolas van a tener que hacer un esfuerzo unidos en este momento extraordinario. Les hemos vuelto a tender la mano, le hemos vuelto a pedir responsabilidad y hemos vuelto a ver su falta de sentido de Estado y su falta de estar a la altura.
Porque si los ciudadanos van a tener que ajustar sus economías y retribuciones, los representantes públicos tenemos que ser los primeros. Hasta ahora, las CCAA del PP no han asumido ni un solo día la responsabilidad que les corresponde y que les vamos a exigir a partir de ahora.
Es importante recordar que en las últimas semanas no había ninguna situación singular ni diferente a la de la semana anterior. Es más, el único dato diferente que conocimos los españoles de nuestra propia economía fue que por primera vez, España crecía un 0,1% después de casi dos años de recesión económica.
Pero lo cierto es que España pertenece a la UE y que cuando los dirigentes del PP dicen que la política económica española se hace desde Europa ¿significa que ellos se saldrían de Europa en este momento? ¿no actuarían conjuntamente con otras economías para salvar nuestra moneda, que es tan Europa como español?.
La demagogia es el único recurso al que recurre una y otra vez el PP. Esa demagogia e incoherencia que no le impide a Rajoy subir a la tribuna a decir que hay reducir el déficit mientras las CCAA en las que gobierna se siguen endeudando y las iniciativas que presenta en el Parlamento sólo lo aumentarían. Argumentos electoralistas en un momento de propuestas económicas.
Este no es el momento para pensar en las elecciones sino en el país. No es el momento para pensar en los electores sino en los ciudadanos. Cuando este país salga de la crisis económica con el resto de países europeos los ciudadanos sabrán recordar quién estuvo a la altura de las circunstancias y quién fue un tremendo irresponsable.
Vamos a seguir trabajando con la convicción con la que siempre lo hemos hecho los socialistas; con la transparencia que hemos aplicado a nuestros parlamentos autonómicos cuando exigíamos que se hicieran públicas nuestras cuentas y nuestros patrimonios; con la coherencia que siempre hemos actuado en todo el territorio; y con la determinación de un partido que cuando se moviliza convence y que cuando da la cara, los ciudadanos se lo saben reconocer.
Explicando las medidas de ajuste
El jueves, al día siguiente del anuncio de las medidas de ajuste por parte del Presidente del Gobierno, estuve en el programa El Círculo a Primera Hora de Telemadrid. En la entrevista pudimos abordar este asunto así como otros temas de de la actualidad.
Especular
Efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios. Así lo define la Real Academia de la Lengua Española. Mucha gente especulará hoy con nuestras finanzas.
Comprarán hoy a un precio (la caída media ayer supero el 5%) para vender a uno más alto dentro de unas semanas. Lo harán con la “esperanza” de obtener beneficios. Esa esperanza no está sujeta ni a la productividad, ni a lo sostenible como tampoco a ninguna ética.
La “esperanza” de obtener beneficios está situada en especular sobre lo mal que puede irle a la economía española. Es decir “algunos” dicen que quizá tengas debilidades en un futuro próximo y sobre eso sostengo y hago las inversiones. No se hacen inversiones sobre las fortalezas ni sobre ninguna realidad sino sobre posibles y en el caso de nuestro país sobre inventadas y exageradas debilidades.
Durante lo que queda de semana muchos especuladores efectuarán operaciones financieras sobre las “débiles” finanzas españolas para vender en las próximas semanas con la “esperanza” de obtener beneficios. Desgraciadamente algunos jalean esas debilidades pero olvidan que, mientras, algunos aplauden los beneficios que les traerá en próximos días. Ganarán sólo unos pocos pero olvidan que pierde un país entero.
Es difícil derribar y acabar con los especuladores. Son muy poderosos, la especulación les hace fuertes. No obstante el primer antídoto para la especulación es la confianza y la seguridad. Donde hay confianza y seguridad la especulación no se encuentra cómoda. Por esta razón si todos empujamos en la misma dirección podemos ayudar mucho. ¿Qué ocurriría si el Partido Popular con el Sr. Rajoy a la cabeza además de seguir cumpliendo con su obligación de hacer oposición señalará con la misma rotundidad que la economía española tiene problemas pero es fuerte y que nadie debe tener dudas sobre su solvencia?.
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