Seguramente el año 2009 pasará a la historia como un año de los más duros en el ámbito económico, uno de esos años que perdurará en la memoria de varias generaciones por haber irrumpido en nuestras vidas de forman tan abrupta y dramática. 2009 pasa a ser a partir de ahora el año de la crisis global, de la caída de los sistemas financieros, de la destrucción de empleo.
Sin embargo, no debemos perder de vista un aspecto: a pesar de que pueda resultar sorprendente, la situación que vivimos ahora es radicalmente diferente a la que teníamos hace un año. El trabajo realizado en este tiempo, nos ha permitido situar la economía española en un momento de tránsito que nos conducirá, a lo largo de 2010, a una nueva etapa de recuperación y crecimiento.
Parece que los datos apuntan en esta dirección, sin embargo, como hemos dicho en otras ocasiones, no saldremos definitivamente de la crisis hasta que nuestras empresas empiecen a crear empleo. Sabemos que ésta es la principal preocupación de los ciudadanos y por eso, desde el Partido Socialista, seguiremos trabajando juntos, como lo hemos hecho durante este año, para acabar con esta situación cuanto antes.
Prueba de ello es que nos hemos reunido con multitud de colectivos y asociaciones para saber de sus preocupaciones y demandas, hemos recorrido prácticamente toda nuestra geografía para saber cuales eran las dificultades en cada territorio y, por supuesto, hemos fomentado la participación y hemos profundizado en aspectos concretos a través de la celebración de la Conferencia de Organizaciones Sectoriales.
No podemos olvidar, sin embargo, que buena parte del trabajo realizado por el Partido Socialista durante 2009 se ha centrado en la celebración de las tres convocatorias electorales: en Galicia, Euskadi y, a nivel nacional, las elecciones europeas. En todas ellas, hemos tomado nota de la respuesta ciudadana, tanto en el caso en el que hemos dejado de estar en el gobierno como en aquel donde lo hemos ganado, propiciando con ello una normalidad democrática que había esta ausente durante muchos años.
Hay sin embargo, un aspecto que me preocupa especialmente. Lo vimos en las elecciones europeas y forma parte de la sensación general con la que despedidos este año. Como consecuencia de la crisis, los ciudadanos han manifestado su desánimo con la política. Y lo entiendo, pero sólo en parte. Tienen razón en ser críticos con los políticos, sobre todos con aquellos que han hecho mal uso de la política, y en exigirnos mayor esfuerzo y compromiso en estos momentos de dificultad, sin embargo no creo que la solución pueda darse desde la desafección o la falta de implicación.
Tenemos dos retos fundamentales para el año próximo. En primer lugar, salir de la crisis; en segundo lugar, salir de una forma reforzada. Ambos exigen el compromiso de todos y en ellos, vamos a trabajar, junto a la ciudadanía y el Gobierno, para intentar alcanzarlos cuanto antes. Estaremos en primera fila impulsando la recuperación a través de la Estrategia de Economía Sostenible y por supuesto, estaremos en primera fila inaugurando una nueva etapa política en el proceso de construcción europea.
Para terminar, y siendo este el último post del año, no puedo despedirme sin recordar a los tres cooperantes españoles secuestrados y enviar todo mi apoyo y cariño a sus familias y amigos.



