Afrontamos decididos el reto de la recuperación económica
Quisiera felicitar desde esta pequeña ventana a las nuevas Ministras y Ministros que han tomado posesión de sus cargos en el día de hoy.
Este nuevo Gobierno tiene el reto no sólo de afrontar la crisis económica que vivimos, sino de establecer las estructuras y dar los pasos necesarios para iniciar la fase de la recuperación económica.
Es un Gobierno fuerte y renovado, con el perfil político que requiere este nuevo momento.
Necesitamos sumar esfuerzos para incorporar a todas las administraciones, agentes sociales y a la ciudadanía al reto colectivo que estamos abordando ahora en la lucha contra la crisis. Un Gobierno que concentre todos sus esfuerzos en anticipar la salida de la crisis. Y las nuevas incorporaciones ofrecen sin duda esas condiciones.
Permitidme que dedique mi más sincero agradecimiento a los ya ex Ministros y ex Ministras Magdalena Álvarez, Mercedes Cabrera, Bernat Soria y César Antonio Molina. Cuatro personas que han dedicado todas sus energías para aportar lo mejor de sí mismos a la ciudadanía. Gracias por vuestra gran labor.
Asimismo, quisiera dar la enhorabuena a Trinidad Jiménez, nueva Ministra de Sanidad y Políticas Sociales. Una compañera con la que he tenido la fortuna de compartir muchos y buenos momentos de trabajo desde el Ministerio de Asuntos Exteriores. Una socialista comprometida, que ha aportado a cada puesto de responsabilidad que ha ocupado, toda su energía e ilusión, contagiándonos a todos con su vitalidad. Una compañera de la que siempre me he sentido muy cerca.
Enhorabuena a mi compañero Pepe Blanco, al que echaré de menos en el día a día y en el que encontré un apoyo desde que llegara a mi nueva responsabilidad como Secretaria de Organización.
Me ha emocionado la incorporación al Gobierno de Ángel Gabilondo y Ángeles González Sinde, dos personas de gran prestigio y reconocimiento social por su trayectoria profesional. Dos personas que han decidido dar un paso adelante y formalizar su compromiso con su sociedad y su país. Estoy convencida que van a aportar muy buenas ideas, frescura e ilusión.
Y qué decir del Presidente de nuestro partido, Manolo Chaves, un socialista que ha trabajado siempre pensando en sus ciudadanos y ciudadanas. Un compañero que siempre ha estado dispuesto a escuchar y a dialogar, al servicio de los andaluces y ahora a su país.
Permitidme, no obstante, que felicite también a una persona de la que aprendí mucho cuando llegué al Parlamento. Un compañero que con el que siempre pude contar y que me ofreció toda su ayuda y apoyo en mis primeros años en Madrid. Felicidades Pepe Griñán, estoy convencida de que las ciudadanas y ciudadanos andaluces verán en ti a un gran Presidente de la Junta.
Mi más sincera enhorabuena a todos y como no, el agradecimiento de los socialistas, que sabemos que vais a trabajar duro para afrontar los nuevos retos para España.
El encuentro de una forma de ver y entender el mundo
La actual coyuntura de crisis internacional ha logrado, de momento, la mayor acción económica y política concertada de la historia en la última cumbre del G-20
España ha contado en este acuerdo mundial histórico, por eso formará parte del nuevo Consejo de Estabilidad Financiera que establecerá una nueva regulación del sistema. Pero va a seguir contando, porque la comunidad internacional ha reconocido nuestro puesto, por derecho, en el concierto internacional. Este es nuestro éxito colectivo, del que todos debemos sentirnos orgullosos y del que todos formamos parte. Hemos pasado en 30 años, en menos de una generación, de ser una península a actores principales en los organismos mundiales de toma de decisión.
Las tesis neoliberales, que han sido sepultadas en esta crisis por sus propios excesos, nos han deparado no sólo un sistema económico profundamente injusto e ineficaz, sino también una determinada manera de entender las relaciones internacionales superada por la complejidad y la realidad del mundo en que vivimos. Un mundo globalizado en el que coexisten distintas culturas y distintas religiones, necesita más diálogo y menos imposición.
Justamente Obama ha venido a Europa a relanzar este mensaje. Lo que los europeos no nos hemos dicho a nosotros mismos en estos años, lo hemos oído este fin de semana: Lo importante no es una Europa de pocos o de muchos, no es la joven y la vieja Europa. La cuestión es UNA EUROPA UNIDA.
Las políticas neoconservadoras no han logrado un mundo más próspero para la mayoría, sino que se han incrementado las desigualdades sociales en uno de los momentos de mayor expansión económica del mundo, incrementando la brecha salarial en muchos países, y condenando a la pobreza a millones de seres humanos en el mundo, lo que tampoco ha contribuido a logar un mundo más seguro, precisamente.
Los mensajes que se vienen dando en España desde hace cinco años, son hoy los mensajes que mueven el mundo: multilateralismo como forma de entender las relaciones internacionales, cooperación y respeto a la legalidad internacional y lucha decidida contra la pobreza. Lo que ha sido portada en los periódicos de todo el mundo este fin de semana han sido las señas de identidad de los socialistas españoles y se han revelado imprescindibles para superar la actual crisis y para afrontar con garantías los retos globales a los que nos enfrentamos (seguridad, cambio climático,..)
La elección de Obama como presidente de los EE.UU. ha sido el catalizador de muchos de los cambios que queremos que se produzcan, el aglutinador de muchos movimientos sociales que han estado trabajando contra los neocons en los últimos años. Las respuestas políticas y la nueva política exterior norteamericana de Obama están acelerando e impulsando procesos que hace tiempo se estaban demandando desde los sectores más progresistas de nuestras sociedades. Y todos debemos sentirnos coparticipes de este proceso.
El diálogo y la cooperación internacional como instrumento para lograr la paz, su valiente alegato en el día de ayer en defensa del desarme nuclear mundial rechazando el fatalismo que en este asunto nos había invadido todos estos años, y la nueva política en materia de lucha contra el cambio climático o su rechazo de un modelo económico basado en grandes desequilibrios comerciales son sólo algunos ejemplos del nuevo escenario político que pronto podemos consolidar desde Europa.
Debemos ser conscientes de la oportunidad que supone vivir este tiempo político. Este tiempo histórico de renacimiento. Las políticas alternativas al modelo económico y político que nos ha traído hasta aquí, van a permitir inaugurar una nueva etapa en las relaciones internacionales.
Son políticas que cuentan con un enorme respaldo ciudadano, el de la gente honrada y responsable con el futuro que han refrendado con su voto los españoles hace tan sólo un año, y los norteamericanos hace unos meses; las que nos permitirán cooperar de manera mucho más intensa en los próximos años.
Dos fotos simbólicamente opuestas: la foto con el poderoso, con los pies sobre la mesa con el clamoroso rechazo de la sociedad española ante la decisión de participar en una guerra ilegal en Irak, y la foto ante las banderas, tras una intensa jornada de trabajo.
El pueblo americano habló alto y claro hace unos meses. Los norteamericanos dijeron que sí. Que se pueden afrontar los retos a los que se enfrenta la humanidad desde la determinación política, la esperanza y la confianza en el futuro. Porque si queremos, podemos
Podemos establecer una poderosa alianza de progreso y prosperidad entre los pueblos y los EUROPEOS debemos apoyar una MAYORÍA PROGRESISTA para que esta alianza sea una REALIDAD. Podemos y debemos hacerlo. Es nuestra responsabilidad ciudadana.
Se celebra el G-20, ha llegado el tiempo de la transparencia la cooperación y el consenso
Se ha celebrado en Londres la cumbre del G-20 con dos cuestiones que me gustaría destacar. La cualificada presencia de nuestro Presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha consolidado el papel de España en estas reuniones al más alto nivel, y el interés ciudadano que ha suscitado el encuentro.
Todos los ojos están puestos en los dirigentes de las economías más desarrolladas del mundo, que no pueden defraudarnos, porque estamos en una situación de emergencia mundial. Queremos acuerdos útiles y operativos y una hoja de ruta compartida que abran la puerta de la recuperación.
Quienes nos llevaron a esta situación, son los mismos que defendían un determinado modelo económico que ha tenido serias consecuencias que todos padecemos. Y ahora, no pueden darnos ni una sola lección de dignidad a quienes ya dijimos entonces que hacía falta más transparencia en el sistema financiero mundial, más reglas de juego y un reparto de la riqueza de forma equitativa.
El papel de España no va a pasar desapercibido, como estamos comprobando. El prestigio internacional que hemos conseguido en los últimos años y nuestra trayectoria política, económica y social nos permiten ocupar un lugar destacado en el diseño del nuevo escenario internacional; y eso es algo que nos debe hacer sentir orgullosos a todos los españoles y españolas. Aznar no lo logró a pesar de que supeditó los principios y valores de nuestra política exterior a la de otros para intentar sacar beneficios.
El papel internacional de España ha evolucionado mucho y bien en estos años. Hemos pasado de la foto de las Azores, los pies de Aznar sobre la mesa del rancho de Bush y su ridículo, impostado e indigno acento tejano, a influir y ser respetados por las potencias internacionales.
Lo que Zapatero pondrá sobre la mesa son propuestas que deben aplicarse de forma coordinada para salir cuanto antes de la crisis. Defenderá todas las medidas que hagan falta, pero no aquellas que pasen por recortar las políticas sociales y los derechos de los trabajadores, que siempre pagan los platos rotos aunque no sean los culpables de esta situación.
Aspiramos a un nuevo espacio de relaciones entre países, empresas y ciudadanos con un nuevo vocabulario en el que predominen términos como decencia, transparencia, fiabilidad, cooperación o consenso. Y desaparezcan para siempre la codicia, los paraísos fiscales, los abusos, el egoísmo y la especulación.
Me gustaría destacar la necesidad de terminar con la impunidad y la falta de control de tantos miles de millones de dinero sucio que se refugian en paraísos fiscales, al margen del control, las leyes y las obligaciones fiscales que todos cumplimos. La cumbre del G-20 debe iniciar la demolición controlada de los paraísos fiscales.
Si no somos capaces de crear espacios de convivencia respetuosos y transparentes no conseguiremos construir un nuevo modelo económico que supere el que nos ha regido hasta ahora y que ha demostrado con creces sus limitaciones y sus terribles consecuencias.
Para terminar, no podemos permitir que nadie saque de la agenda política a la crisis de las crisis, aquella sufren millones de personas, que luchan cada día contra la pobreza y el hambre. Porque aquí al valorar las consecuencias de la crisis, hablamos de desempleo y destrucción de puestos de trabajo y es algo terrible. Pero, hay países en los que las consecuencias se miden en términos de vidas humanas, más vidas humanas. Debemos ampliar nuestro esfuerzo en la erradicación de la pobreza, es posible lograrlo con la colaboración de todos, con la convicción, además, de que también beneficia a nuestra propia ciudadanía.
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