Ninguna ser menos que yo

 

Archivo de Abril, 2009

Un proyecto para el encuentro

Jueves, Abril 30th, 2009

Hoy he asistido a la firma de un proyecto de futuro con sede en Alicante: la Casa del Mediterráneo. Esta casa es un sueño en el que puse todo mi empeño en mi etapa como Secretaria de Estado de Cooperación para que saliera adelante este reto colectivo en torno al mediterráneo.

Esta tarde una emoción me ha recorrido tanto la cabeza como el corazón. Alicante empieza hoy a ser uno de los epicentros de la región mediterránea, y muy pronto lo veremos a través de las iniciativas culturales, artísticas, políticas, económicas,… que se impulsarán desde aquí.

Estoy segura que cuando el proyecto se vaya consolidando, una inmensa mayoría de ciudadanos y ciudadanas no sólo disfrutará de su actividad sino también sentirán como propia su “casa”. Así lo han sentido también los ciudadanos y ciudadanas de Córdoba (Casa Árabe), Las Palmas (Casa África), Barcelona (Casa Asia) y Madrid (Casa América), que han visto como estos proyectos han influido en sus ciudades, dinamizando su entorno.

Casa Mediterráneo, y la firma del Consorcio que hoy la pone en marcha, es un cumplimiento más de la palabra del Presidente del Gobierno, con la ciudad y con la provincia de Alicante, también con Benidorm y Xabia, y con toda la Comunidad Valenciana. Una extraordinaria noticia y un privilegio para todos los alicantinos y las alicantinas. No es ni la única ni la primera vez que iniciativas de índole internacional ocurren en la Comunidad Valenciana. En Quart de Poblet (Valencia) se construirá el Centro de Comunicaciones y Datos de la ONU que gestionará la comunicación entre civiles y militares distribuidos en misiones por todo el mundo. Y en octubre de 2006, en Alicante, tuvo lugar la reunión de los ministros de Exteriores de los doce países que configuran el FOROMED, donde se firmó la Declaración de Alicante, un acuerdo que buscaba impulsar la paz en Oriente Medio.

Este proyecto será una oportunidad más para que el mediterráneo siga uniendo naciones y pueblos de los 22 países que abarca hoy. Y Alicante será la mejor anfitriona de esta casa que el mediterráneo se merecía.

Día Internacional de la seguridad y la salud en el trabajo

Martes, Abril 28th, 2009

En medio de los numerosos y diversos debates que surgen al analizar los efectos de la crisis en nuestro país, hay uno que está acusando las dificultades y está pasando prácticamente desapercibido. La prevención de los riesgos laborales.

Los datos publicados referentes al año 2008, confirman la magnitud de un problema que afecta directamente y abunda en las circunstancias de los trabajadores. Cada día tres trabajadores pierden la vida en España en un accidente de trabajo, 23 sufren lesiones graves y 2.499 leves. En 2008, fallecieron en España 831 trabajadores en accidente laboral.

Los dos grandes sindicatos de nuestro país, UGT y CCOO, denuncian que la crisis ha hecho que los recursos destinados por las empresas a la prevención de riesgos laborales se hayan visto mermados, lo que incrementa el riesgo para los trabajadores.

Hoy se celebra el Día Mundial de la seguridad y la salud en el trabajo y no debe ser un día en el que únicamente recordemos a aquellos trabajadores y trabajadoras que perdieron la vida en su trabajo o que sufrieron algún tipo de accidente en el desempeño de su profesión. Debemos otorgar la importancia que merece a la prevención de riesgos laborales y defender la estricta y completa aplicación de los planes correspondientes en cada empresa. Defendemos, así, el derecho al desempeño de nuestro trabajo de una forma segura y digna.

Debemos hacer un esfuerzo conjunto porque la solución pasa por un gran compromiso de todos, que empieza por implantar de forma estable la cultura preventiva a todas y cada una de las empresas y a todos y cada uno de los trabajadores españoles, independientemente del contexto social o económico en el que nos encontremos.

Trabajemos juntos en este objetivo para que un futuro y cercano 28 de abril, celebremos este día con la ilusión de la conquista de un derecho laboral y no del recuerdo de aquellos que no tuvieron los medios suficientes para evitar el dolor y sufrimiento injustificables.

La escuela es un espacio único de convivencia

Viernes, Abril 24th, 2009

Estos días hemos podido leer en la prensa como existen todavía algunos colegios en nuestro país que segregan por sexos a sus alumnos y alumnas, y no he podido evitar pensar sobre las consecuencias que esto supone en una etapa tan decisiva en nuestras vidas.

Cuando te haces adulto comprendes cuántas cosas de las que haces o piensas ahora tienen que ver con lo que uno aprendió en el colegio, de la mano de sus profesores/as, pero también de aquellos compañeros y compañeras de juegos, de recreos y de estudios.

Soy hija de maestro y de maestra. Y he vivido muy de cerca las adaptaciones de los sistemas pedagógicos en nuestro país. Y soy muy consciente de que los cimientos de nuestra personalidad se forjan en gran medida en el tiempo que vivimos y aprendemos en el colegio. Los valores básicos en los que se basa nuestra convivencia se transmiten a través del conocimiento, de lo que nos enseña nuestra familia, pero también a partir de las experiencias y de la relación que establecemos con los demás. El respeto al otro, la tolerancia y la resolución pacífica de nuestros conflictos son valores fundamentales para el futuro adulto, y sobre todo para nuestra felicidad cuando los problemas ya no se solucionan en el siguiente recreo.

Por eso me pregunto, si llevamos 30 años trabajando como sociedad por la igualdad real entre hombres y mujeres como fundamento básico para evitar la discriminación que subyace en conductas machistas y de violencia, ¿no será lo mejor para nuestros hijos e hijas que convivan y aprendan juntos ?, ¿no creéis que se lo pondremos más difícil a los niños y niñas si les separamos por sexos durante el periodo escolar?

Precisamente ahora, cuando las grandes ciudades y los horarios laborales dificultan aún más los espacios de encuentro de la gente, y también los lugares de recreo de los niños y niñas, creo que es más saludable y necesario que nunca que la educación sea mixta.

Me parece que debemos enseñar a los niños y a las niñas, en todos los ámbitos de la vida, que somos diferentes pero merecemos las mismas oportunidades y el mismo respeto, independientemente de nuestro sexo, edad, nacionalidad o religión.

Cada persona aporta una forma diferente de observar el mundo y la gran riqueza es poder compartirlo con los demás, desde el respeto y el conocimiento que nos aportan los que no son, no piensan o no sienten como nosotros, ¿no os parece?

Sinceramente creo que estaríamos haciendo un flaco favor a la sociedad del futuro si no enseñamos a nuestros niños y niñas a apreciar y respetar la diferencia también desde la convivencia en el ámbito educativo, preparándoles cuanto antes para el complejo y diverso mundo que les aguarda.

Mis tardes con Juan Marsé

Jueves, Abril 23rd, 2009


El premio Cervantes que hoy recibe Juan Marsé es una buena noticia para todos aquellos que, en algún momento de nuestra vida, hemos disfrutado con sus libros. Y una buena ocasión para revisitar algunos de sus textos o para abordar la lectura de alguna de sus novelas aún no leídas, las que tenemos pendientes en la mesilla de noche o junto a nuestro sillón de lectura preferido, ese rincón mágico desde el que emprendemos viajes y nos dejamos llevar por la atracción de las buenas historias.

Descubrí hace unos años a Juan Marsé con “Rabos de Lagartija” y aún recuerdo la profunda impresión que me produjo: esa sensación de haber encontrado la puerta hacia un mundo fascinante, una pasarela construida con la maestría y el oficio de los buenos escritores, que son capaces de proporcionar a los lectores la posibilidad de explorar nuevas sensaciones. Marsé tiene esa capacidad de imantar nuestra atención con historias y relatos que nos permiten explorar nuevas sensaciones sin movernos de nuestra casa.

Creo que todos los amantes de la literatura sabrán de lo que hablo porque pocas sensaciones pueden igualar en intensidad al momento en el que descubres a un autor con la capacidad de mostrarte un universo literario nuevo por el que transitar, un mundo por el que pasear sin percibir sus límites, lleno de matices y detalles en los que detenerse y entretenerse durante horas. Narraciones, relatos, historias, personajes que activan procesos de búsqueda personal que se prolongan durante años, vivencias que te enriquecen, pensamientos que te permiten crecer como ser humano. Todo un proceso de maduración que tiene su punto de partida en una buena novela, en una buena historia. Ese es el poder que comparten la literatura y los sueños.

Voces más autorizadas que la mía han valorado lo mucho que ha aportado Juan Marsé a la literatura y la cultura de nuestro país. Como lectora, yo sólo puedo subrayar mi fascinación por la densidad de la atmósfera que Marsé es capaz de recrear en sus novelas, ese poderoso poder de fabulación y esa irresistible ternura que impregna su visión sobre los seres humanos. Una ternura que nace de la profunda fe en el poder transformador de las emociones. Me fascina esa vertiginosa búsqueda de la felicidad de sus personajes y la hercúlea dignidad con la que Marsé esculpe a sus protagonistas, siempre entre la realidad y los sueños, siempre entre la vida y la ensoñación.

Felicidades, pues a Juan Marsé, por un premio más que merecido que ha tenido hoy la virtud de recordarme lo feliz que nos hace la literatura.