
He confesado públicamente que soy una militante del café, ayer salía la entrevista que me hicieron para el Magazine de El Mundo junto con un artículo interesante sobre el tema.
Una militancia que va más allá de los cafés que me tomo, puesto que intento fomentar, allá donde estoy, su comercialización a través del Comercio Justo. Esto último lo conseguí incluso en La Moncloa y fue Zapatero quien se tomó la primera taza. Ahora el reto lo tengo Ferraz, creo que será fácil.
El producto estrella del Comercio Justo es el café, pensad que es la segunda mercancía que más se comercializa, después del petróleo, y de su producción dependen sobre todo pequeños productores, cerca de 25 millones en todo el mundo. Su precio se fija en las bolsas internacionales y de él dependen economías de países como Burundi, Rwanda, Uganda basadas casi en un 80% en su exportación.
Dadas las grandes oscilaciones de su precio la etiqueta del comercio justo permite que su precio esté garantizado; así como una garantía de compra de varios años, además de destinar parte de los beneficios a proyectos solidarios.
Estoy segura que muchos de vosotros y vosotras os tomáis al menos un café en casa, no os cuesta mucho más comprarlo en las tiendas de Comercio Justo y para los millones de personas que dependen de este elemento, vuestro gesto, supondrá la diferencia entre la subsistencia o el hambre.
8 Comentarios »
Si a esta iniciativa ciudadana se sumasen las grandes superficies comerciales cada vez en mayor número en nuestro país,destinándo 0,1 céntimos de euro por café vendido y registrado en sus cajas a cualquier ONG,s de Cooperación y Desarrollo Internacional,el café seguramente tendría mejor olor y mayor sabor el de la solidaridad. Ummm, qué café más rico.
Considero que promocionar la compra de este tipo de productos en comercios que son minoritarios o difíciles de encontrar, no está mal, claro, pero son brindis al sol.
O se es realista, o no se consigue nada. Y la realidad es que la inmensa mayoría de las compras se hacen en el Mercadona, Carrefour o similares o en las pequeñas tiendas del barrio.
Por lo que creo que la solución pasaría por incentivar la compra en esos sitios: combinando incentivos a esos comercios por ofrecerlas con, sobre todo, subvenciones a esos productos para que sean más competitivos.
Hola Leire, te felicito por tu blog y por lo actualizado que lo llevas. Te comento que te tengo en mi lista de blogs para estar al tanto de lo que publicas. En cuanto a lo del café la verdad que yo me llego a tomar hasta 3 al día, el primero de ellos en casa, pero la verdad que la diferencia de precios entre los cafés de comercio justo y los de las marcas blancas es bastante y con lo que subido la cesta de la compra yo por lo menos no me lo puedo permitir, Ya me gustaría!!.
Saludos.
A agua y Andres y Raúl: me gusta que haya sido sugerente el debate, es verdad que el café de comercio justo es un poco más caro pero porque fija precios estables y justos, yo soy una abonada a las marcas blancas pero de vez en cuando puede caer un paquete de de café de comercio justo, el esfuerzo merece la pena. Es verdad que son pasitos pequeños, nuestra apuesta va más allá, que la cumbre de Doha acabe abriendo los mercados a los países del sur en igualdad de condiciones etc. En estos días en que reflexionamos sobre el sistema financiero internacional, quizá merece la pena reflexionar también como dijo lula sobre el sistema comercial.
Por si os interesan, os adjunto direcciones de tiendas de comercio clasificado por provincias de España.
http://www.e-comerciojusto.org/stakeholders/
Eslabón a eslabón, se va haciendo la cadena. Cualquier medio por pequeño que sea es mejor que nada, pero hay que seguir reivindicando la mentalización, aquí en España los hay que lo están pasando tremendamente mal, creerme de corazón, yo por ejemplo soy autónoma, regento un pequeño negocio de hostelería, un bar de barrio en un pequeño pueblo, me da para vivir, cubrir mis gastos los de casa, criar a mi hija, ayudar a mi madre que cobra 300 € y encima ayudo y colaboro con la entidad de ayuda humanitaria que fundó y dirige mi padre, mi sueño es dedicarme de lleno a la ayuda humanitaria, cosa que ya he hecho durante años, es mi espina, y una de mis luchas es la mentalización antes las carencias que padecen millones de personas.
Dejémosnos de individualismos que no llevan a ninguna parte sino a acrecentar mas el ego personal, debemos y podemos aportar por quien de corazón necesita ayuda.
Un abrazote es un tema serio y hay que atajarlo.
Hola! Pude leerte este domingo, yo también soy un adicto al café! Me gustó una expresión que no recuerdo bien, era algo así como “el café hace militancia”!
Respecto del comercio justo, discrepo. El café de marcas comerciales, es injusto? participamos de la injusticia los que consumimos ese café? Si se comercializan, será porque la ley lo permite. Es terrible esta libertad de mercado donde el consumidor puede elegir productos justos e injustos, pero ambos legales. Especialmente en un país democrático y de Derecho como el nuestro.
En fin, no quiero enrollarme demasiado!
Buen blog, ánimo!
Hola Leire, mi nombre es Carolina Higueras y soy concejala en Huétor Vega, un municipio cerquita de Granada. En mis ratos libres que son pocos, doy charlas informativas sobre comercio justo y consumo responsable allá a donde me llaman, para los coles, institutos, asociaciones, mayores… y voy, pasito a pasito, concienciando a la gente de la importancia de implicarnos en este tema. Al final de cada charla las personas asistentes sienten la necesidad de cooperar. Pongo mucha pasión y dedicación para que la palabra SOLIDARIDAD y JUSTICIA SOCIAL se escriba con mayúsculas. Me alegro, como mujer y como socialista que puedas representarnos tan bien, la mayoría de las veces, las mujeres seguimos bajo ese mísero techo de cristal que nos impide avanzar…
La vida es para los/as que se atreven y yo… me atrevo..
un abrazo grande como un sol redondo y amplio.
carolinahigueras.blogspot.com
Me encanta que se abra el debate sobre el comercio justo y responsable. Pero no sólo tenemos que centrarnos productos de los países subdesarrollados. Creo un error que en el precio de los productos no tengamos una tasa que grave la contaminación que genera su transporte, fabricación o tratamiento de residuos de sus envases. No tiene ninguna lógica ni es sostenible traer un producto de la otra parte del mundo cuando se puede obtener en nuestra región, y para nada soy nacionalista. Me refiero a que si puedo tener tomateras en Almería, donde resido, ¿Por qué traer tomates de un lugar a miles de kilómetros de distancia? Y respecto a las marcas blancas, no creo que sean tan positivas. Es verdad que bajan los precios, pero a costa de crear un oligopólico de distribuidoras que es perjudicial para los productores a los que les pagan una miseria por productos que luego venden con más de un 300% de diferencia.
Os aconsejo la web http://www.opcions.org/indexcas.htm
saludos
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